Ayer se dio una señal un poco más clara: Baltazar Hinojosa Ochoa presentó y le fue aceptada una licencia para separarse de su tarea legislativa en San Lázaro.
Sabemos de la actitud madura y congruente del diputado federal tamaulipeco, como también de su prudencia para esperar los cauces normales del calendario priísta.
Una de las palabras predilectas de Balta, especialmente por estos días, ha sido una de doce letras: tranquilidad. La academia de la lengua, la define como la ausencia de angustia, miedo, culpa o dolor.
En política, la cualidad de estar calmado es un elemento clave, y en ella se ponen a prueba los hombres forjados en el ejercicio del poder. Su disciplina y desarrollo se remonta a los tiempos de la educación ateniense. Lo anterior, nos lleva al concepto denominado ataraxia, traducido como la ausencia de turbación, gracias a la cual una persona puede enfrentar con fortaleza y paciencia, momentos claves de su existencia.
En uno de los libros que el psicólogo social y filósofo humanista, Erick Fromm, aporta a la posteridad, indica que la psicología es en realidad, ciencia antigua, pues los filósofos clásicos, fueron los primeros psicólogos en escudriñar el alma. En este sentido, el autor del “Arte de Amar” y otras grandes obras, postula que la civilización fue posible gracias a que el hombre llegó a dominar sus sentimientos y controlarlos. Generalmente, lo que nosotros, como seres humanos alcanzamos a desarrollar en la vida, depende en gran parte de nuestro equilibrio emocional.
Hace tiempo, la grafóloga Fernanda Centeno, analizó la firma de Balta, y sacó las siguientes conclusiones: “Es un hombre con una astucia extraordinaria, es muy receptivo, con gran capacidad para argumentar y comunicarse, y gran agilidad mental”.
La astucia suele describir a aquellos que tienen un perfecto conocimiento del entorno en el que se mueven. Pero además una capacidad singular para detectar cuando alguien les está jugando limpio o son proclives al juego sucio. No cualquiera atrapa a los gatos. Para tener astucia, se requiere necesariamente la inteligencia emocional popularizada en los noventas por el investigador Daniel Goleman. Es precisamente en la cúpula de la pirámide donde las habilidades emocionales de los líderes se ponen a prueba. El arte de dominar los impulsos: implica superar el cerebro primario de la serpiente.
Bajo semejante escenario, ¿Cuál será la siguiente jugada en el inquietante tablero del ajedrez tamaulipeco?
ALBERGUES… O CARDIÓLOGOS
Día pequeño, de minutos lentos que resbalan por los cristales helados. El silencio de hoy se acumula sobre los silencios de ayer, envejecidos y aplazados en el cuerpo hipotérmico de una agenda priísta suspendida en el limbo de la indefinición y la incertidumbre. Atrapada en su lejanía ecuatorial, Tamaulipas se mueve con pasos lerdos, bajo la rígida boca del cielo entumecido. Nunca como ahora, habíamos sentido sobre nosotros la estatura de las sombras largas, como suelen ser algunas noches de Alaska.
Atrás de éste que vivimos ahora, ataviado con las bajas temperaturas del frente frío número 34, se han quedado varios crepúsculos en fila, tiritando de frío ante las puertas del PRI estatal. Pero el viejo cíclope de granito y vidrio sigue envuelto en su mutismo, custodiado por el gesto impredecible de sus estatuas.
A la cuesta económica de enero, se ha sumado una pendiente mucho más prolongada: es el misterio central de la política tamaulipeca, materializado en la nominación sexenal, guardada celosamente, y prohibida aun a los ojos de los mortales. ¿Mas que albergues, se necesitan cardiólogos?
JOSÉ MANUEL ASSAD DEJA UN IMSS CON AVANCES
Sorprende el relevo del victorense José Manuel Assad en la Delegación estatal del IMSS y la llegada del tampiqueño Roberto Hernández Báez. La evaluación de José Manuel al frente de la hermana mayor del sector salud tamaulipeco, habla de altos niveles de eficiencia y competitividad en clínicas, hospitales y guarderías infantiles.
Del paso de Assad por esta institución, hablan distintivos y galardones, como el Rey Pacal XXV, por obtener los mejores resultados nacionales en el laboratorio UMF de ciudad Madero. Otro reconocimiento similar se dio en el IMSS Reynosa. Mención aparte, es la que se refiere a los vínculos entre los sectores productivos. Modernidad en materia de medicina social.
Por si las perspicacias saliesen a flote, Assad aclara que no buscará en el corto plazo cargos de elección popular.
POSDATA: El Gobernador sale una y otra vez a calmar las aguas sucesorias: “Estamos por horas, ya falta menos…” son algunas de sus memorables frases que quedarán para la posteridad de estos días aciagos.




