Mientras el PAN realizó un inusual y extraño destape de su candidato a gobernador del estado en las oscuras horas de la madrugada y con la ausencia de su dirigente nacional, en el PRI ya se traen un inesperado, singular y desgastante proceso interno.
Así es: el proceso de selección del candidato del Revolucionario Institucional ya se convirtió en objeto de chacoteos y abierto vacile, pero también en un periodo de severo desgaste político nunca antes visto bajo el método de designación… aunque al final sea ‘el elegido’ asista a una convención de delegados.
Lo de ayer fue, literal, histórico y queda para el registro estatal tricolor: una nota periodística de un conocido portal informativo de la entidad difundida en las primeras horas revelaba que Baltazar Hinojosa Ochoa solicitaría licencia para separarse temporalmente de la diputación federal durante la sesión del Congreso de San Lázaro.
Como suele suceder con las reglas de la sucesión del partido tricolor (reglas no escritas, pero que marcan el protocolo), la información se convirtió, prácticamente, en el anuncio del ‘destape’ del diputado federal y ex alcalde de Matamoros.
En ese contexto, desde muy temprano la clase política priista tamaulipeca tomó como una cuestión de horas la designación de Baltazar Hinojosa Ochoa como candidato del PRI a la gubernatura de Tamaulipas. ‘Es Balta’, ‘es Balta’, se repetía con frecuencia a través de los mensajes de whatpsapp y por la red social Facebook ya se anunciaba su registro el próximo sábado, con todo y fiesta.
Luego llegó la confirmación de que la Cámara de Diputados había aprobado la solicitud de licencia para separarse de su cargo del legislador tamaulipeco. ‘Todo es cuestión de horas’, expresaban una y otra vez distintas figuras del priismo local, regional o estatal.
Y dieron la una… las dos… las tres… y ya para las cuatro de la tarde las cosas pintaban difíciles para que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI diera a conocer, de manera oficial, el nombre del candidato a la gubernatura de Tamaulipas.
A diferencia de lo que hizo la dirigencia nacional panista de revelar a altas horas de la madrugada ‘el destape’ de su candidato (con todos los significados políticos que ello implica), se supone que el priismo sí sabe del manejo de los tiempos (eso incluye ‘destapes’ cuando la mañana es plena).
Por ello, justo después de las cuatro de la tarde el ambiente tricolor se tornó áspero y los ánimos comenzaron a caldearse por lo que algunos denominaron ‘albazo’ o ‘madruguete’.
La realidad es que no sabemos si Baltazar Hinojosa Ochoa pidió licencia para separarse de la diputación federal porque recibió ‘la señal’ de Los Pinos o porque así se lo aconsejaron sus principales asesores ante una lectura equivocada de cuándo solicitar un permiso de ese tipo… de acuerdo a la liturgia priista.
Un ejemplo: ayer mismo, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó las solicitudes para separarse por tiempo indefinido de sus diputaciones el priista Quirino Ordaz Coppel, que ya recibió la bendición de ser el candidato del PRI a la gubernatura de Sinaloa; y del panista Miguel Angel Yunes, que también ya está confirmado como aspirante del PAN a la gubernatura de Veracruz.
Es decir, esos dos diputados federales ya fueron nombrados, tras reuniones de su dirigencia nacional y comunicados oficiales, como candidatos a gobernador de los estados en que nacieron.
Lo que llamó mucho la atención del caso de Baltazar Hinojosa Ochoa es que solicitó la licencia sin que todavía hubiera un anuncio oficial del CEN del PRI. Y como no lo hubo en el transcurso del día, varios de los aspirantes y sus equipos cuestionaron el movimiento del matamorense.
Fue Enrique Cárdenas del Avellano quien en declaraciones difundidas por el portal del periódico El Mercurio desmintió la candidatura de ‘Balta’. Lo malo de la declaración no sólo fue que calentó y friccionó el ambiente interno tricolor previó al ‘destape’ y registro del candidato, sino que además fue un comentario que no está sustentado en términos jurídicos.
Más directo: cualquier diputado federal o senador puede solicitar licencia para separarse de su cargo hasta que sea convocado o designado por su partido como candidato, en este caso, a gobernador del estado.
Además, con la solicitud basta, ya que es un derecho garantizado en casos recientes por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (elección en Colima) en base a reglamentos internacionales apegados a los derechos humanos.
Así las cosas, el PRI de Tamaulipas vive el más singular de los procesos de designación (‘dedazo’) de su candidato a gobernador en su historia. Esto nunca había sucedido antes. Nunca.
NUEVO DELEGADO FEDERAL DEL IMSS EN TAMAULIPAS
Roberto Hernández Báez fue uno de los hombres de mayor confianza del doctor Rodolfo Torre Cantú. Ayer, recibió el nombramiento como nuevo delegado federal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tamaulipas.
Si bien llega a ocupar un cargo del organigrama de la Federación, es evidente que su designación llega con el pleno aval del gobernador del estado, Egidio Torre Cantú.
Médico cirujano por la Facultad de Medicina de la UAT, Roberto Hernández Báez trabajó en la Secretaría de Salud que encabezó Rodolfo Torre Cantú en la administración estatal pasada.
En su trayectoria dentro del servicio público, se desempeñó como director de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud de Tamaulipas y Comisionado para la Protección Contra Riesgos Sanitarios.




