CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas- Debido a que las empresas constructoras no quieren trabajar en zonas inseguras del estado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) modernizará la carretera Tampico-Ciudad Victoria, en los límites con Nuevo León, informó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
Para la primera etapa, que corresponde un tramo de 25 kilómetros, de la carretera Tampico-Victoria se requieren 580 millones de pesos. El proyecto lo identifica como el libramiento Barretal. El plan completo tiene un costo aproximado de 3 mil millones de pesos. Dicha obra es el compromiso 131 que firmó el entonces candidato Enrique Peña Nieto, el 6 de junio 2012.
La dependencia federal firmó un convenio con la Sedena para que construya tramos carreteros y realice obras, en lugares donde las constructoras nacionales y locales se nieguen a trabajar por la amenaza de la violencia. En el documento, los soldados se comprometen a apoyar la construcción cobrando el precio de los materiales, los salarios y el equipo necesario.
Al inicio de 2016, la Sedena trabaja en dos tramos carreteros en Guerrero: Atoyac-Altamirano y una zona llamada Filo de Caballos, que es un tramo de la carretera Acapulco-Zihuatanejo; y también construye la barda de los terrenos del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en el Estado de México.
El subsecretario de Infraestructura de la SCT, Raúl Murrieta Cummings, dijo que esta medida es para continuar con el programa de obras en los territorios donde las compañías han sufrido de robos de material, de vehículos, extorsiones y secuestros de trabajadores.
Al respecto, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Gustavo Arballo Luján, aceptó que el Ejército trabaja en tramos donde las empresas no pueden estar por las amenazas que se registran en las zonas.
“No vemos que sea algo negativo (la participación del Ejército), es algo que complementa el desarrollo de infraestructura, pues nos ayudan a terminar obras. Normalmente nos roban materiales de construcción o nos extorsionan en algunas zonas”, dijo Arballo Luján.
Los proyectos a futuro son el plan para la modernización de 200 kilómetros de carreteras y algunos tramos en Michoacán. Dichas obras se encuentran en zonas donde se han presentado problemas con el crimen organizado, dijo Murrieta Cummings. El funcionario reconoció el nivel avanzado que tienen los ingenieros militares, pues construyen con gran velocidad y calidad.
“Cuando nosotros tomamos la oficina no me encontré al Ejército construyendo ninguna (obra). Aquí se tomó la decisión de que nos ayudaran en tres tramos diferentes, que están directamente vinculados al difícil acceso a la zona. Es un círculo vicioso, donde mandas a un constructor, lo presionan, y lo metes en problemas de seguridad. Meter al ejército ayuda”, declaró el subsecretario de la SCT.




