CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- En el padrón de ayudas sociales de la de Secretaría de Desarrollo Social federal ni están todos los que son ni son todos los que están.
Los datos de la dependencia afirman que uno de cada seis tamaulipecos recibe Prospera y que del Programa para Adultos Mayores lo recibe sólo el 55 por ciento de los 249 mil que tienen más de 65 años.
En Tamaulipas hay al menos un millón 300 mil personas que requerirían de un tipo de ayuda económica o de materiales, pero las mismas Reglas de Operación de los Programas hacen pensar que los padrones de la Secretaría de Desarrollo Social federal muestra que algunos programas estarían otorgando ayuda a quienes no la necesitan.
La cifra de Prospera que presuntamente dan ayuda a 620 mil tamaulipecos, significan que se cubre con este apoyo a todos los 152 mil tamaulipecos que viven en pobreza extrema según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) y además alcanza para otros 470 mil de quienes viven con alguna carencia.
Las cifras de Prospera señalan que se otorga ayuda, sólo de ese programa, al 48 por ciento de las personas que viven en la entidad con alguna carencia de alimentación, salud, educación o de capacidades, pero quiénes deben ser los que hacerse cargo obtiene el apoyo, lo decide la autoridad.
Es la SEDESOL y la CONEVAL las que designan a las personas y las familias en localidades rurales o urbanas que reciben este apoyo y que presuntamente fueron identificadas por medio de una encuesta.
No hay que olvidar que secretarías como Salud, Agricultura y Ganadería, Economía y Comunicaciones, entre las principales, también otorgan apoyos sociales.
El padrón de beneficiarios que más llama la atención es el de Adultos Mayores (PAM) pues en algunos municipios el apoyo es para casi la totalidad de los que existen.
Las Reglas de Operación señalan que el PAM sólo lo pueden cobrar personas de 65 años de edad en adelante, mexicanos por nacimiento o con un mínimo de 25 años de residencia en el país, que no reciban pensión mayor a mil 91 (1,092) pesos mensuales por concepto de jubilación o pensión de tipo contributivo.
VIEJOS O FANTASMAS
Las Reglas dicen que pueden recibir el PAM personas cuyos ingresos sean menores al 60 por ciento de un salario mínimo y según los datos de la Sedesol al menos el 55 por ciento de los adultos mayores tamaulipecos están en ducha situación.
En Abasolo, Tamaulipas según estimaciones del Consejo Nacional de Población hay mil 278 mayores de 65 años y según el padrón del PAM son mil 132 adultos mayores, el 89 por ciento, quienes reciben un pago bimensual de mil 160 pesos.
Según Conveal, es el 54 por ciento de la población los que presentan alguna condición de pobreza, la cual de acuerdo al PAM casi se duplica si se trata de adultos mayores.
En total en Abasolo se considera que hay seis mil 899 personas con algún grado de pobreza, desde la incapacidad para costear su propia alimentación hasta la falta de alguna capacidad para recibir servicios de salud, educación o tener una vivienda digna.
Según Sedesol hay más de mil titulares del Programa Prospera en Abasolo y otros cuatro mil beneficiarios, un total superior a cinco mil personas, además mil 275 reciben apoyo de leche con Liconsa y mil 132 reciben apoyo del Programa de Adultos Mayores, lo que significaría que el casi el total de las personas con pobreza en Abasolo recibe algún apoyo.
En Victoria la Coneval nos dice que 54 mil de las 359 mil personas en el municipio, vive con algún tipo de pobreza y, el padrón de Sedesol señala a 87 mil titulares y derechohabientes de programas sociales que recibieron apoyos de esa dependencia durante 2015.
De hecho, de los 25 mil adultos mayores a 12 mil, el 48 por ciento, pero cuando este rotativo localizó a más de 20 adultos mayores que visiblemente tuvieran bajos ingresos, solamente tres dijeron estar cobrando esta ayuda.
El porcentaje de adultos mayores que reciben la ayuda en Victoria contrasta con el de Tampico, donde reciben ese apoyo sólo 12 mil 626 senectos de un total de 33 mil 587 mayores de 65 años, es decir sólo el 38 por ciento.
En la comunidad de La Presa, situada al noroeste de la cabecera municipal, Ciudad Victoria, de los 625 pobladores hay 49 personas mayores de 60 años y de estos la Sedesol nos dice que reciben su depósito de mil 160 pesos cada dos meses, un total de 39
En total de los 625 habitantes de La Presa 164 recibe Prospera, 39 están en el Programa de Adultos Mayores y sólo 9 tienen el apoyo de Liconsa.
La comparación de Prospera, programa de leche y adultos mayores entre Tampico y Victoria, señala que en la capital hay proporcionalmente más personas que reciben apoyos y una revisión exhaustiva del padrón revelaría inconsistencias y hasta fantasmas.
Si se divide el número de personas en pobreza que nos señala el Coneval entre las personas que reciben apoyo de los principales programas de Sedesol, resulta que en Tampico el número de beneficiarios rebasa por 13 por ciento a la cantidad de personas en pobreza y en la capital por un 56 por ciento.
PERO HAY MÁS POBRES
Aunque las cifras de Coneval dicen que en Victoria hay casi 59 mil pobres y en Tampico casi 40 mil, las líneas de bienestar o el nivel de ingresos de las personas comparado con el precio de la llamada Canasta Básica, muestra que es casi la mitad de los tres y medio millones de pobladores en Tamaulipas tienen carencias.
La Canasta Alimentaria Urbana consiste en transporte público, limpieza y cuidados de la casa, cuidados personales, educación, cultura y recreación, comunicaciones y servicios para vehículos, vivienda y servicios de conservación, prendas de vestir, calzado y accesorios, cristalería, blancos y utensilios domésticos, cuidados de la salud, enseres domésticos y mantenimiento de la vivienda, artículos de esparcimiento y otros gastos.
Para enero de este año se requería de un ingreso mínimo mensual por persona, de mil 747 pesos en el área rural y de dos mil 702 en el área urbana y un millón 400 mil personas en Tamaulipas no lo obtienen.
El salario mínimo de dos mil 191 pesos con 20 centavos es 23 por ciento menor a la línea de binestar urbana y apenas ocho por ciento mayor que la línea de bienestar rural, en la cual productos como transporte público, servicios o prendas de vestir son según el Coneval menos gravosos en dichas áreas.
De hecho en esta entidad son unas 750 mil personas los que pese a que tienen un empleo u ocupación no ganan los suficiente para adquirir mensualmente la llamada canasta básica.




