Del náhuatl Tzilacayutli, (calabaza blanca), el chilacayote es bueno para la diabetes. En buen castellano, la expresión, “dar calabazas”, se define como rechazar los galanteos de alguien. Por analogía, podemos establecer que, la desafortunada estrategia del candidato del PAN a la gubernatura, tendiente a seducir a los aspirantes del PRI que no fueron nominados a las alcaldías, ha terminado en un lastimoso fracaso.
El sábado en el poliforum, la unidad del priismo, en torno a su candidato a gobernador y alcaldes, fue una prueba concluyente e irrebatible de que, el PRI de Tamaulipas no se dividió, como esperaban los cabecistas. Conforme ha ido avanzando el proceso de selección interna del tricolor, en la esquina opuesta del ring azul, se observan preocupados, pues definitivamente no será por ahí, por donde puedan hacerle daño al contrario. Les queda el recurso de los desesperados: violentar la elección y echar a andar toda suerte de chismes y de rumores.
La murmuración, la intriga y toda suerte de maquinaciones, representan una especie de terrorismo verbal, que seguramente el grupo cabecista buscará detonar, con la idea de sacar algo de provecho. Al menos en las diez principales ciudades del estado donde se asienta el 90 por ciento del electorado, ya desde ahora, se ve muy difícil que pierda el PRI.
Me parece que, la pepena del cabecismo se va a dar en pueblos chicos. Y probablemente ahí cuaje algunos ahijados resentidos, aunque ya ve ahora, con eso de las candidaturas independientes, los grupos del chiquitiaje, muy probablemente escogerán ese mencionado camino. Y saldrán por ahí algunos “broncos” pueblerinos, muchos de ellos con posibilidades reales de ganar.
EL REGAÑO DEL PAPA A LOS OBISPOS ADORADORES DEL BECERRO DE ORO
Como le anticipábamos en reciente colaboración, los excesos de la élite católica en México, especialmente su brutal enriquecimiento y su abismal distancia de los desheredados sociales, tarde o temprano tenía que traer alguna consecuencia. En su reciente encuentro con el papa jesuita Francisco Primero, los comodinos prelados mexicanos, recibieron la sacudida de su vida.
Este personaje erigido en el jefe del catolicismo mundial, tuvo un modesto origen social. Su padre fue un empleado ferroviario. Jorge Mario Bergoglio, hizo estudios en una escuela secundaria industrial y se graduó como técnico químico. A los 20 años le extirparon parte de un pulmón, y al año siguiente decidió ingresar al sacerdocio, a través de la Compañía de Jesús.
Un argentino pobre iniciaba así, una carrera en el complejo mundo espiritual de la iglesia latinoamericana. Obtuvo una licenciatura en filosofía y emprende estudios de humanidades en Chile. Impartió cátedra de literatura y psicología, y posteriormente se especializa en el tema teológico.
Francisco Primero, domina el español, el italiano, el latín y el alemán. Tiene conocimientos de inglés, francés, portugués, ucraniano y piamontes. Cuando en 1997, llegó a ser arzobispo de Buenos Aires, en lugar de vivir en el palacio cardenalicio, vivía en un pequeño departamento. Se trasladaba en autobús a la iglesia y el mismo se preparaba los alimentos.
Las lecturas literarias preferidas del papa Bergoglio, son las de Jorge Luis Borges y Dostoievski. Es un crítico de la economía de mercado y de su derivación consumista. Su nombre de Francisco, es en honor a San Francisco de Asís. Actualmente no reside en el palacio apostólico del Vaticano, sino en otra casa más modesta, donde recibe a la gente, y organiza reuniones.
Su actual visita a nuestro país, represente una dura prueba moral y ética hacia una clase política priista, panista y perredista que, se ha inclinado hacia un reformismo de derecha, privilegiando los intereses de las clases adineradas.
Todos pudimos observar el rostro adusto del Papa durante su visita a palacio nacional, con el presidente Enrique Peña Nieto. Su discurso de abierto cuestionamiento a los problemas de la violencia, el narco, el secuestro y la corrupción. Y que decir de su mensaje ante sus pastores de la iglesia católica mexicana, a los cuales, les dijo directamente, que ya no anden de chismosos. Y que lo que se tengan que decir, se lo digan cara a cara, como hombres.
Y que como hombres se reconcilien y juntos pidan a Dios.
No es ocioso decir que, uno de los lastres que todos estos días de su gira por México, ha tenido que soportar el Papa, ha sido la monserga corrupta y codiciosa del cardenal Norberto Rivera, considerado por muchos, como uno de los eclesiásticos más adinerados del país.
POSDATA: El humanismo predicado por el Papa, deberá de provocar alguna respuesta entre los políticos, en su mirada hacia las mayorías.




