Ayer, dos noticias me inquietaron. Por su peso específico y su impacto mediático, una de ellas casi anuló a la otra, pese a su quemante relación directa.
La primera, la que dominó el escenario, fue la relativa a la riña colectiva que se registró en el reclusorio de Victoria, en donde de acuerdo a la información oficial el saldo fue de ocho reclusos heridos. Todos resultaron lesionados, apuntaron también las autoridades, con armas punzocortantes, pese a que media capital escuchó en vivo persistentes ráfagas de armas largas de fuego y la otra mitad las conoció por las redes sociales.
Es un balance que podría parecer hasta “light”, si se toman en cuenta experiencias anteriores de enfrentamientos violentos –y mortales– en los penales tamaulipecos, lo cual se evitó por la intervención oportuna de la Policía Estatal y efectivos del Ejército, pero en contraparte también es estremecedor por lo que se hace evidente en ese terreno: El número de celadores que atiende la cárcel capitalina es insuficiente hasta causar insomnio.
De acuerdo a datos institucionales, los oficiales que sirven en esa prisión son 44, lo cual significa que ante una población de internos que frisa en los 1,500, cada custodio debe vigilar a 34 reos. Si existe un símil con una misión imposible, éste es uno de ellos.
Parados en esa realidad tan preocupante, el precio pagado ayer en términos de daños a la integridad de los reclusos, resultó sumamente barato, si se me permite usar esa palabra, porque la violencia se generó por una riña circunstancial derivada de un partido de futbol y no por un motín premeditado, lo cual hubiera sido –da escalofríos imaginarlo– una catástrofe que estaríamos lamentando a lágrima viva, ante la insuficiente capacidad de respuesta de los guardianes carcelarios.
¿Y cuál es la segunda noticia difundida ayer que quita el sueño?
Casi perdida, ayer se dio a conocer que la Federación propinó otro “tijeretazo” a Tamaulipas en los recursos destinados a seguridad pública. Alrededor de 45 millones de pesos ya programados no llegarán a manos de un puñado de municipios de nuestro Estado, con graves problemas de violencia. Victoria entre ellos.
No conozco a ciencia cierta cuáles rubros son los afectados, pero aunque no estuviera entre ellos el sistema penitenciario, parece transparentarse que el gobierno federal no tiene entre sus favoritos presupuestales a Tamaulipas, dado la frecuencia y tamaño de los recortes aplicados en un terreno que tanto lastima a esta patria chica.
Así que si hoy causa zozobra lo que se registra en un penal, no quiero pensar en lo que podría venir en otros de su mismo tipo, si se sigue midiendo el auxilio económico federal en términos políticos y no en la protección de los tamaulipecos….
BUEN CIERRE
En medio de crisis y pronósticos negativos, vale la pena confirmar que en Altamira no hay pausas en la entrega de beneficios sociales, entre ellos los educativos.
Ayer, el Ayuntamiento de ese municipio sureño entregó una nueva escuela primaria en el popular sector conocido como La Pedrera, que permitirá a centenares de niños contar con un plantel que por su ubicación les ahorrará transporte y les otorgará mayor seguridad por la cercanía a sus hogares, instalaciones que se suman a otras similares levantadas en la administración de Armando López Flores.
Buen cierre de trienio esperan los altamirenses…
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