21 enero, 2026

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Cuadrante político

¿Por qué motivos votarán los tamaulipecos?

Cuadrante Político

Ya desde la antigua Roma, Marco Tulio  Cicerón escribió un libro cuyo título era: Puntuario Electoral. En dicha obra  recomendaba conocer a la gente y sus principales problemas, necesidades, costumbres y anhelos. En otras palabras, que es lo que mueve o motiva a los votantes, para inclinarse hacia tal o cual candidato.

A mediados del siglo XX, en Estados Unidos, Paul Lazarsfeld buscaba identificar los factores de mayor influencia entre los electores. Con el andar del tiempo, han surgido diversas teorías que buscan explicar la conducta del “Tigre”  ciudadano. Una de ellas es la llamada conductista cuya explicación central se basa en los estímulos provocados por el medio ambiente.

La teoría racional sostiene que el individuo  toma decisiones a partir del cálculo y la evaluación de los riesgos y las ventajas que se corren al elegir, después de sopesar todas las opciones. Y finalmente la teoría cultural, centrada en temas como el estatus de pertenencia a grupos o familias.

Pero existen otras herramientas para medir las reacciones del electorado. Entre ellas se encuentra la tipología de la gente, según su entorno rural o urbano; su sexo, nivel de estudios, ocupación y edad. La segmentación realizada por los mercadólogos del tema, han dividido el tablero en cuatro segmentos de electores: el voto duro, el voto blando, el voto opositor y los indecisos.

El voto duro es el de los militantes declarados; el voto blando es el de los simpatizantes que pueden apoyar a un partido, pero dependerá de que el candidato les llene el ojo. El voto opositor, es el voto duro del partido que busca el poder. Y el sufragio indeciso, es el que  hasta el último se mantiene arriba de la barda. Los votos blandos y los indecisos representan el gran botín en cada guerra por el poder.

De acuerdo a la llamada teoría económica del voto, los electores prefieren a aquellos  candidatos que les reditúan mayor utilidad. En este caso, lo que cuenta, son los intereses muy personales del votante. Generalmente se trata aquí de que los electores, aseguren su futuro. El voto inercial es aquel que se ha quedado  grabado en la costumbres del ciudadano. En
México, durante mucho tiempo, el PRI gozó de este voto inercial.

El voto personalizado o por el candidato, es  uno de los sufragios de mayor vigencia. En la actualidad, mucha gente hace a un lado los partidos y decide en función de los candidatos.

En este escenario cuenta mucho el carisma, así como los logros y el nivel de liderazgo por parte de quienes buscan el cargo de elección popular.

El voto de la ira es el que se produce debido al hartazgo de la gente y la irritación social. Se le conoce también como el voto negativo.  Este tipo de votos es altamente manipulable, pues aquí, más que votar a favor de un proyecto, la gente lo hace en contra. En tal sentido, las personas no reflexionan en qué es lo que mejor les conviene. Sólo buscan castigar agravios.

El también llamado voto por consigna o corporativo, ya no existe en México, aunque en tiempos de Fox y Calderón, el PAN buscó revivirlo a su favor.

El voto del hambre, es el que se genera por las serias carencias de amplios sectores  electorales. A este tipo de sufragio también se le conoce como sufragio utilitario, en función de los beneficios que la gente espera obtener al otorgarlo.

El voto del miedo es también la expresión de temor que pueden sentir los electores si votan a favor de determinado candidato o partido, o bien de que las cosas, en lugar de mejorar, empeoren. En este caso, también se ponen de relieve, las propuestas más responsables o capaces para resolver temas de inseguridad.

El voto contextual, favorece a la alternancia. El voto de circunstancia o de coyuntura, le da también una gran importancia a las  condiciones socioeconómicas en que se realiza la elección.

El voto ganador es el conocido por su efecto bandwagón, o voto de arrastre. Se produce cuando el electorado observa que un candidato es poderoso, y si los medios lo ubican como el mejor, la gente quiere votar por él, pues con ello se siente ganadora.

El voto mediático es aquel donde los medios de comunicación crean tendencias a favor de tal o cual candidato. El voto ideológico, se da  atendiendo a las preferencias ideológicas del elector. Este tipo de votos en México, se encuentran en extinción. Hay otros votos, como clasistas, experiencial o referencial, de menor  importancia.

El voto es de naturaleza multifactorial.
En las elecciones que se avecinan, es evidente que el PAN en Tamaulipas, le apuesta al voto negativo. Mientras que el PRI centra su estrategia en el voto duro, en el voto personalizado y en el voto ganador. El voto del hambre estará súper vigilado por las instancias  electorales a nivel nacional. Y el voto del miedo puede favorecer por igual al PAN, como al PRI.

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