21 enero, 2026

21 enero, 2026

Confesionario

¡Qué espantados!

Confesionario

En Victoria muchos priistas se hacen los espantados y como dicen las abuelas, ‘hacen chile con la cola’, porque Lucía Aimé Castillo Pastor es la nueva dirigente del comité municipal tricolor en sustitución de Carlos Morris, que va por una diputación ¿perdieron la memoria o son lagunas selectivas?.

Así es mis queridos boes, a la mujer, las y los priistas la acusan de tener un pasado panista, porque allá por los años en que gobernó el país el PAN ella era delegada de la SEP en la entidad.

Hay en Victoria hasta una especie de rebelión de las mujeres tricolores que advierten en voz muy baja, casi a señas, que le harán el vacío a la dirigente municipal.

Son cosas que no me explico de las mujeres del PRI que andan enmuinadas, porque no trabajar con Castillo Pastor es de alguna manera poner en riesgo el trabajo hacia los candidatos que ésta deberá apoyar.

Pero además ni me explico cómo las ‘orgullosas’ rebeldes del PRI no dijeron ni pío cuando ninguna de su género apareció en la lista de los candidatos en la capital, porque siendo Victoria la sede del organismo de mujeres en el PRI, ni ahí figuraron pese a que antes habían advertido que no aceptarían migajas.

Esas mujeres que hoy rechazan a Lucía Aimé dejaron que a las de su género les entregaran puras candidaturas en los municipios rurales y los distritos menos importantes.

Me pregunto también, ¿habrá una razón diferente además de la que anuncian a señas las mujeres enojadas por la que rechazan a Castillo Pastor?, ¿tal vez alguna especie de discriminación porque la ex delegada de la SEP gusta vestir de negro?, ¿alguna otra fobia?

Sabrá Dios y las que la rechazan, pero el hecho es que los que deciden en el PRI ahí la pusieron y como siempre pasa en ese partido los disgustados tendrán que aguantarse.

No, no vayan a pensar que ando defendiendo a Lucía Aimé, ni siquiera me he tomado un café con ella nunca, es más, hasta en este espacio he señalado que en el Altiplano la consideran una joven cacique que junto con otros personajes han impuesto candidatos a costa del desarrollo de aquellos pueblos. Dicen que ha comprado muchas hectáreas allá.

Pero decía de las dejadas en el PRI que ahora muestran enojo, igual que algunos hombres que también se quejan de la ‘imposición’ de Lucía Aimé.

Se les olvida que en el PRI se designa siempre a los dirigentes y se aguantan y punto. Como cuando les pusieron a Arturo Diez Gutiérrez como presidente también en Victoria, cuya boleta de filiación al PAN me tocó revelar.

Los y las militantes tricolores no dijeron ni pío y luego se los pusieron de candidato a la alcaldía y hasta votaron por él.

Tampoco he oído grandes molestias ahora que se destapó que Antonio Martínez Torres será el coordinador de la campaña de Baltazar Hinojosa.

Nadie le cuestionó cuando lo hicieron secretario general de Gobierno o titular de SEDESOL estatal, todo ello pese a que en los tiempos de Manuel
Cavazos Lerma, Toño Martínez renunció al PRI, quiso ser candidato del PRD a la gubernatura, no lo logró y fue coordinador de campaña, también escribió un libro en el que de una pestilente letrina no bajaba al PRI.

Los y las priistas han aguantado también por ejemplo que Magdalena Peraza Guerra los haya hecho perder en Tampico porque fue alcaldesa por el PAN y ahora se tuvieron que tragar el orgullo y se las impusieron como candidata a la misma alcaldía por el tricolor.

Ahí cerquita en Madero, los mismos del PRI vieron cómo les metieron de candidato y luego de alcalde a Jaime Turrubiates, quien había competido por las siglas del PAN.

En Río Bravo con los Guajardo la historia se repite. Es decir, espantase hoy de que Lucía Aimé Castillo Pastor sea dirigente del PRI municipal en Victoria se me hace una tontería, se me hace que es hasta ridículo, cuando esos y esas que hoy amenazan han tenido que saborear y hasta declarar sabrosas otras imposiciones.

Alcaldes pobres…
Cuando faltan unos días para que arranquen las campañas por la gubernatura y las alcaldías, en las presidencias municipales se comienzan a escuchar los sollozos y pronto podrían aturdir con el llanto tendido.

Es que los alcaldes y los suyos se quejan de que no hay dinero, le echan la culpa al retraso de las participaciones.

Lo malo es que en plena campaña los señores presidentes municipales podrían enfrentar una rebelión de proveedores, lo que no sólo le haría ruido a sus propias administraciones, sino a los candidatos de su partido.

Y es que igual que ocurrió con los policías que se manifestaron en la capital, no nos extrañe que los proveedores municipales por doquier tomen las alcaldías en reclamo del dinero que se les debe.

Comentarios: meliton-garcia@hotmail.com
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