El único candidato independiente a gobernador de Tamaulipas, Francisco Chavira Martínez, se ha caracterizado por ser un valiente crítico del gobierno del Estado, sin embargo, la renuncia de su coordinadora general de campaña porque, según denunció, se enteró de que el aspirante tendría planeado declinar en favor del PAN, a cambio de un presunto beneficio económico, ha enturbiado la lucha que el reynosense ha emprendido por el puesto de Egidio Torre Cantú.
Según las declaraciones de Talía Vázquez Alatorre, el abanderado ciudadano vendería el movimiento a Acción Nacional para ayudarle a los panistas a sacar al PRI del gobierno estatal, que, de ser cierto, pondría en entredicho el proyecto político enarbolado por el rector de la Universidad del Norte ya que le daría color a una propuesta sin partido que ha despertado el interés de miles de votantes decepcionados con el régimen de partidos.
El problema es que, de acuerdo con la versión de Chavira, habría sido la ex colaboradora la que dejó el cargo porque le dieron dinero para torpedearlo.
¿Cuál de los dos dice la verdad? No hay manera de averiguarlo.
En esas condiciones, si Chavira Martínez no quiere granjearse de antemano el rechazo de los electores tamaulipecos, necesita mantener firme la candidatura que le dará voz y bandera a la sociedad civil en la disputa del gobierno tamaulipeco, pues de esa manera demostraría que la mentirosa fue su ex coordinadora. Mientras son peras o son manzanas, la duda ha sido sembrada y el aspirante tendrá que batallar para recuperar la confianza de los votantes.
La fuerza de las candidaturas independientes radica en que hacen suyos los intereses de los electores sin partido, entregarlos a una agrupación sería una traición, de manera que cualquier candidato ciudadano que no piensa representar a los votantes sin partido sino apoyar a otro instituto político, mejor debe de participar como candidato de cualquier partido, no como apartidista.
En tanto se aclara el asunto, como en otros procesos electorales, en el actual se ha desatado una nueva guerra de encuestas.
Al inicio de la semana, la consultora Mendoza Blanco y Asociados difundió una encuesta que colocaba al candidato priísta a gobernador, Baltazar Hinojosa Ochoa, 15 puntos arriba en las preferencia electorales de su principal contrincante, el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Sin embargo, ayer el Gabinete de Comunicación Estratégica dio a conocer una medición que proporciona número distintos, según los cuales es el candidato del PAN el que estaría arriba 14 puntos del aspirante priísta.
Los votantes se preguntan, cómo es posible que tratándose de investigaciones realizadas bajo un estricto rigor científico, una diga una cosa y la otra lo contrario, ya que eso pone de relieve que una de las dos empresas aludidas está faltando a la verdad o que las personas a las que entrevistaron para conocer sus simpatías pertenecen a segmentos sociales distintos.
El diputado Eduardo Hernández Chavarría, por otra parte, presentó ayer una interesante iniciativa legal al Congreso del Estado.
Se trata de una propuesta que plantea la necesidad de otorgar a las oficinas regionales del registro civil, ubicadas en poblaciones de más de 30 mil habitantes, la atribución para modificar las actas de nacimiento y de matrimonio, que actualmente es privativa de la Oficina de Ciudad Victoria.
El proyecto en cuestión, que cambiaría la Ley Reglamentaria del Registro Civil
del Estado, fue turnado a comisiones para su análisis y eventual probación que, de obtener el visto bueno del pleno del poder de gobierno, como espera el legislador, ahorraría gastos y una serie de molestias a las miles de personas que tienen necesidad de realizar este tipo de trámites,
ya que podrían llevarlos a cabo en las comunidades en las tienen su domicilio.
Otra buena noticia la dio el alcalde de Altamira, Armando López Flores.
El munícipe entregó becas escolares a 8 mil 600 alumnos aplicados de familias de escasos recursos económicos de distintas escuelas de nivel básico del municipio que gobierna, esto como parte del programa de estímulos académicos, a través del cual se erogarán la suma de 7 millones de pesos.




