14 enero, 2026

14 enero, 2026

Las nuevas Comapas

Catalejos

Se veía venir. Con la llegada de la alternancia a Tamaulipas, los organismos operadores del agua en la entidad estarían en la mira por varias razones.

La primera es que por décadas han sido consideradas las cajas chicas de los municipios y los gobernantes en turno. La segunda, igual de importante, es que durante mucho tiempo han demostrado absoluta incapacidad para cumplir con su función: dotar de agua potable a toda la población de Tamaulipas.

Y la tercera: están al borde de la quiebra porque tampoco han sabido cumplir con su otra tarea primordial, cobrar por el servicio que brindan.

Por eso aumentó la expectativa en torno a los perfiles de quienes ocuparán las gerencias de las Comapas y la JAD de Matamoros.

Poco a poco se ha ido revelando el misterio.

Victoria es el único municipio donde hasta el momento, se ha nombrado a un priísta al frente de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado.

Gustavo Rivera, quien ya había tenido antes esta responsabilidad, suplió a Eliseo Leal a quien se le acumularon las broncas durante el tiempo que manejó el organismo.

El reto en la capital no es menor: a la crisis financiera se suman las dificultades para dotar de agua a decenas de colonias de la periferia y el mal estado en que dejaron kilómetros y kilómetros de calles por reparaciones mal hechas.

A la Comapa de la zona conurbada llegó Adolfo Cabal, un joven ingeniero que proviene de la iniciativa privada, desde donde su familia apoyó con fuerza la campaña del ahora gobernador Francisco García Cabeza de Vaca. Su desembarco en el organismo ha sido quizás el que ha representado una ruptura más importante.

Desde su llegada, dejaron sus posiciones gerentes y directores que habían trabajado ahí durante muchos años. Con ellos, son muchos los empleados que renunciaron y todavía hay muchos otros con el rosario bien agarrado bajo el escritorio.

Para Cabal, a quien muchos panistas ya le ven cara de aspirante a la alcaldía dentro de dos años, no será fácil demostrar que esos cambios en el organigrama fueron para bien. Las calles de la zona conurbada literalmente se están hundiendo -entre otros motivos- por malos trabajos de la Comapa.

En la Junta de Aguas y Drenaje de Matamoros persiste el misterio. En estos días se debate si el Gobernador cedería al alcalde “Chuchín” de la Garza la decisión de quién ocupará la gerencia, algo que parece poco probable.

Pero si así fuera, suenan algunos nombres como el de Manuel Enríquez Blake, Héctor Ramírez Leal y hasta el ex alcalde Mario Zolezzi.

En la frontera la situación tampoco es sencilla: la crisis financiera de la Junta de Aguas y Drenaje es grave y se necesitarán más que buenos deseos para recomponer el barco.

Ojalá quienes estén al frente de las Comapas y la JAD sean conscientes de la responsabilidad que tienen. Que la nueva etapa política que vive Tamaulipas también alcance a estos organismos y empiecen a trabajar por el bien de la ciudadanía antes que en el personal, porque a estas alturas ya deberían tener claro que el manejo del agua no es un juego.

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