Mientras que para unos, el polémico ex gobernador, último de la era priísta, está buscándole ruido al chicharrón, al regresar a Tamaulipas y desafiar al poder de la alternancia, para otros, este tipo de alardes, presuponen un pacto no escrito con el sexenio en turno.
Lo cierto es que el retorno de Egidio Torre Cantú, ha prendido la mecha no solo entre algunos panistas que siguen demandando castigo para la galopante corrupción del pasado inmediato, sino con mayor furor entre los mismos priístas, que lo ven como un signo de quererles imponer, a una nueva dirigencia estatal del PRI. Y por si esto fuera poco, se ve también a ETC, como el que busca controlar, la designación de delegados federales.
Para no pocos suspicaces, la presencia de la ya llamada “Leyenda negra” en la capital, busca meter presión para que, su consentido por el CDE del PRI, Juan Alonso Camarillo, asuma la dirigencia del PRI en el estado. Es de todos conocido el rumor de que Alonso Camarillo, recorre la entidad, financiado por
su padrino Egidio, y asesorado por su antigua jefa, la ex subsecretaria general de Gobierno, Lupita Flores de Suárez.
De acuerdo a versiones que circulan entre los grupos del tricolor tamaulipeco, Egidio está buscando apoderarse del PRI estatal, aprovechando el río revuelto que existe entre las diversas corrientes de esta organización política, donde prevalece la anarquía y una guerra campal, de todos contra todos. Se sabe también que la candidatura de Camarillo, estaría siendo respaldada desde el mismo PAN cabecista, con la intención de tener un PRI a modo.
A casi un mes, de desvestirse del poder y sus protocolos, el aristocrático fraccionamiento Los Naranjos, ubicado justo atrás de la Casa de Gobierno, volvió a abrir su portón contemporáneo, operado desde el interior con alarma y circuito cerrado.
El huésped principal de éste paraje de primer mundo, en una ciudad que apenas busca liberarse de su oscuridad y de su abandono, retornó para pasear como un solitario fugitivo, en su camioneta blindada, y protegido por un discreto, pero efectivo aparato de seguridad. Se sabe que, el ex gobernador Egidio Torre Cantú regresó a Victoria. ¿A que…? No lo sabemos.
¿Egidio volvió, según algunos, solo para curarse de una afección cardiaca, para evitar gastos con médicos privados, y seguir siendo subsidiado por el Hospital General de esta capital? ¿Lo anterior, es un signo de que, el Sector Salud, le continúa dando la cortesía, para darle
seguimiento a su cirugía cardiovascular? Otra versión apunta en el sentido de que ETC acudiría para dar el pésame a un cercano ex colaborador, ante la pérdida de uno de sus familiares.
Para otros, lo de la presencia del innombrable en Tamaulipas, forma parte de todo un plan, para quedarse a vivir en ciudad Victoria.
Ciertas o falsas las versiones que se han desatado, lo cierto es que ETC está incumpliendo su palabra de alejarse del estado, tal y como lo declaró, en los días previos al final de su administración.
En días recientes, Egidio se paseó en Victoria, sin atreverse todavía a visitar un sitio público, por aquello de que, el rencor social hacia su sexenio, aún sigue calientito. En este contexto, debemos preguntarnos, si ETC le pidió permiso a Cabeza de Vaca, tal y como él, en su momento, exigía lo mismo a su antecesor. Es cuestión de recordar, cuando apenas empollaba el sexenio egidista, su dueño era muy bravo con todo aquel predecesor tamaulipeco que osará pasearse por sus dominios.
Cabe también la posibilidad de que, al ver que, el gobierno actual, da señales de extenderle el perdón, por todo lo ocurrido, en materia de irregularidades, de rato ya podamos ver al ingeniero Torre Cantú por estos lugares, tan campante, y repitiendo su frase preferida, que ha quedado para la posteridad en Tamaulipas:
“Aquí, no pasa nada”.
Almaraz mantiene buena relación con Cabeza
El alcalde victorense Óscar Almaraz, sigue supervisando tareas de limpieza y desazolve, en diferentes sectores de la ciudad. Una de las características del actual cabildo capitalino, es su propósito permanente de hacer equipo con la administración estatal de Cabeza de Vaca, y ante todo con la ciudadanía. Es un hecho que Óscar requiere del apoyo de la gente y de su comprensión, para aceptar que la transformación de la urbe, es paulatina, y no de golpe.
De esto y de aquello
El que ya se está estrenando, como el brazo benefactor del sexenio de la alternancia, es el Secretario de Bienestar Social, Gerardo Peña Flores, mismo que estuvo en ciudad Mante, para poner en marcha un desayunador, en la escuela primaria «Emancipación del Campesino”, en Congregación La Mora. La anfitrionía corrió a cargo del alcalde Juan Francisco Leal Guerra.




