¿Es desventaja o ventaja?
La pregunta tiene origen en las circunstancias que vive un alcalde cuando el gobernador del Estado en donde se ubica el municipio, surgió de un partido diferente.
Es el caso de los presidentes de dos de los ayuntamientos más importantes de Tamaulipas: Victoria y Matamoros, hoy bajo el dominio tricolor pero con un mandatario estatal emanado de Acción Nacional. A Tampico no lo cuento porque la jefa de la comuna porteña, Magdalena Peraza Guerra, es una muestra evidente de una veleta: un día amanece priísta, al siguiente le brota la pasión panista y al tercero vuelve a ser del PRI. Vaya usted a saber si uno de estos amaneceres se podría levantar de color moreno.
En los primeros dos municipios mencionados, gobernados por Óscar Almaraz y por Jesús de la Garza respectivamente, la primera impresión es casi una tragedia para los ediles, sobre todo el de la capital, acostumbrada a orbitar alrededor del Palacio de Gobierno y a fungir más como regencia que como auténtico ayuntamiento. Esa podría decirse, es la desventaja.
¿Y cuál sería la ventaja?
Existe y es enorme: No tienen esos alcaldes –dicho sea con respeto a los ex gobernadores– un feroz perro guardián que amenace con morderles la yugular si se atreven a dar un paso más del tramo autorizado. Por primera vez en la vida de los dos gobiernos locales no los frena un gobernador de su mismo partido. Por primera vez son libres y pueden buscar lo que necesitan sin pedir permiso.
Es un camino muy difícil el que deben recorrer sin duda, porque no hay alguien que les gire graciosamente un picaporte, pero a la vez tienen ante sí la oportunidad de demostrar por sí mismos que tienen tamaños suficientes para no sólo atender a su parcela, sino para aspirar a puestos de mayor altura.
¿Quieren un ejemplo?
Lo tienen frente a ellos. El actual gobernador del Estado, Francisco García Cabeza de Vaca, fue en Reynosa un alcalde con un gobernador de partido
diferente. En ese puesto batalló, sufrió y en algunas ocasiones tropezó, pero el saldo en estos momentos no puede ser mejor para él: hoy es quien manda en Tamaulipas.
Así, lo que podría hacer falta entonces a la pareja priísta citada para escalar a alturas superiores es precisamente lo que ya mencioné antes:
Tamaños. Y ya se sabe a qué me refiero…
Salud financiera, salud académica
La Universidad Autónoma de Tamaulipas está ofreciendo una muestra de salud financiera y manejo presupuestal, por encima de las agitaciones políticas que mantienen en suspenso a buena parte del Estado.
Dos renglones dan cuenta de lo anterior. Uno de ellos es la certeza ofrecida por el rector Enrique Etienne sobre la nómina universitaria, que pone a salvo tanto los salarios como las prestaciones de ley a las que tienen derecho los trabajadores de esa institución, sea por ley o por acuerdo del contrato colectivo, sin asomo de despidos o reajustes.
Otro, es el pago puntual a sus proveedores sin importar el ramo, los cuales hasta ahora –como en años anteriores– no han hecho público reclamo alguno sobre posibles demoras en la liquidación de servicios o productos adquiridos por la UAT, en un indicativo de que el Alma Mater tamaulipeca volverá a cerrar un
ciclo anual con números negros.
Y es que para ofrecer educación de calidad y en especial la de nivel superior, sin duda es elemental contar con finanzas sanas…
La frase de hoy
“Esperar que la vida te trate bien por ser buena persona, es como esperar que un toro no te ataque porque seas vegetariano…”
Dennis Wholey/Autor de libros de auto ayuda
Twitter: @LABERINTOS_HOY




