CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Patrimonio histórico arqueológico fue descubierto en Tula mientras se realizaban trabajos de conservación y restauración en el templo de San Antonio de Padua.
El hallazgo se realizó en el año 2015 y ahora el personal del INAH Delegación Victoria da a conocer los primeros resultados de la investigación.
Jesús Ernesto Velasco, Antropólogo Físico, del Centro INAH Delegación Tamaulipas, explica que se ha localizado lo que fue el antiguo atrio del templo y en una superficie de tan sólo dos metros cuadrados se han estudiado 23 entierros que corresponden a los primeros pobladores de la Misión de Tula, cerca del año 1700.
«El templo de San Antonio de Padua no era cómo está ahora, fue una pequeña empalizada. El antiguo atrio estaba prácticamente a la altura de la actual torre del reloj. Las primeras Misiones se establecen en 1617, estos cambios en cuanto a la evangelización cambia también la forma de los entierros y aquí estos templos aparte de la función evangelizadora, cumple la función de cementerios», explica Ernesto Velasco, encargado de la investigación.
La importancia de este hallazgo es la primera evidencia de Tamaulipas del contacto entre españoles y los habitantes naturales de esa región.
«Estos entierros son los primeros habitantes de la Misión de Tula, es población indígena, enterrada a la usanza cristiana. Las investigaciones dicen que Mollinedo venía acompañado de algunos grupos étnicos, entre ellos Pames, que se asientan en la región de Tula, ahí ya había otros grupos, por eso se establecen ahí. Ahora nuestras investigaciones se dirigen hacia la definición de su origen mestizo o población indígena cristiana».
Se han localizado cuentas de concha, hebillas, restos de mantas de algodón pegada a la tierra, que aún no se estudia para precisar el año de procedencia, sin embargo, los investigadores observan la preservación de los tejidos.
«Esto nos aporta ahora una colección osteológica de población histórica de Tamaulipas. Nosotros tenemos colecciones arquelógicas que son colecciones prehispánicas y de colecciones históricas practicamente no tenemos, es la primera colección histórica importante que podríamos presumir en Tamaulipas. Muchas que existen quizá aún están ahí en su sitio, porque tal vez no están descubiertas y así están bien».
Los entierros completos se encontraban a más de 90 centímetros de profundidad. Las excavaciones se hicieron abajo de la torre del reloj en Tula, Tamaulipas a consecuencia de un pozo de mecánica de suelo que realizaba una empresa constructora en la zona durante los trabajos de conservación en el Pueblo Mágico que ya se considera por los especialistas como una zona rica en arqueología y antropología en Tamaulipas.

Pasará un año más para que los investigadores comiencen a tener más resultados sobre esta investigación, ahora enfocados a conocer más a cerca de la vida de estos primeros pobladores, conocer quiénes eran y de que murieron.
«Se puede tratar de población Pame, cómo mencionan las crónicas, o población que ya se encontraba en la zona. Esto lo descubriremos por medio de los análisis que se hacen de estos restos humanos. Encontramos una mezcla de materiales, adornos en hueso, flechas, metal, los españoles ya traían estas piezas. Hemos nostado que hay restos de clavos y restos de madera, pero esto se usaba en etapas posteriores, los restos de manta, los restos de fibra son finas, de algodón, es curioso que esten conservadas y servían de mortaja en los cuerpos».
Las investigaciones de los especialistas del Centro INAH Delegación Tamaulipas a cargo de Luis Carlos Torre Gómez, continúan en la zona de Tula, Tamaulipas.




