A partir de enero México y Estados Unidos tendrán al mando parejas presidenciables con muchas características en común, pero la principal es que los Peña y los Trump son polémicos y malqueridos por buena parte de los ciudadanos a los que ‘gobiernan’ unos y gobernaran los otros.
Así es mis queridos boes, para nadie en este país es un secreto que uno de los lados más flacos de Enrique Peña Nieto es la personalidad de su esposa Angélica Rivera, alias “La Gaviota”, que le ha traído muchos dolores de cabeza al mandatario por sus actos de presunta corrupción y por su pasado en el medio artístico.
Y es que Angélica Rivera no era precisamente actriz de piezas del arte clásico, o sus papeles no eran en nada parecido a una monja, a una poetisa, más bien este país la vio revolcarse en el Canal de las Estrellas en poca ropa con los galanes de moda.
La figura en sugerentes trajes de baño adornaron por años los talleres mecánicos de México mientras la abrazaba un luchador de raza negra que le sacaba medio metro de altura.
Por el lado de los gringos, su primera dama a partir de finales de enero, Melania Trump, fue más allá, de origen Eslovaco la bella mujer comenzó su camino por la prensa del corazón y la de los escándalos del espectáculo cuando salió de su país para hacer carrera como modelo.
Sus destapes se fueron haciendo frecuentes y hoy circulan en la red imágenes sin ropa, en situaciones sexuales explícitas y en intercambios lésbicos.
Melania ha sido observada por los analistas gringos que en la campaña la consideraban una mujer sumisa o maltratada por el magnate, incluso ella tuvo que salir en varias ocasiones a decir que no estaba de acuerdo en algunas posturas del ahora presidente electo.
Obviamente ambas, la primera dama de nosotros los mexicanos y la que el año que entra estrenarán los gringos, contratan con personalidades como la de Michelle Obama, evidentemente una mujer preparada, culta y mediática o la propia Margarita Zavala que incluso hoy puntea con dos varones para la presidencia de la República.
Obviamente ni Michelle, ni Margarita han salido en paños menores en la televisión o en revistas para caballeros, no han protagonizado escándalos bochornosos.
Melania y Angélica Rivera pues tienen esa parte en común, no gozan de la mejor fama pública, pero tampoco sus maridos, porque el magnate que gobernará Estados Unidos en la campaña ya se mostró como es, mezquino, racista, intolerante y con poco o casi nada de tacto político, aunque haya ganado la elección.
El presidente de nosotros, al menos en campaña era algo respetado, porque si bien tuvo algunos dislates, fue luego de que tomó el poder que se ganó los calificativos nada honrosos que le pintan como poco listo, poco culto, poco ágil de mente.
En eso le lleva ventaja Peña a Trump, porque al gringo desde ahora lo han hecho allá y acá el blanco de los ‘memes’, las burlas y las protestas. Acá las protestas contra Peña Nieto vinieron luego de tomar posesión.
Habrá que ver por el lado de las damas si la gringa no le resulta a Donald como a Peña, que en el tema de corrupción “la Gaviota” fue el origen de uno de los más bochornosos asuntos y que de hecho marcó a la administración priista, al grado que nunca pudieron darle vuelta a la página de la famosa Casa Blanca.
Son simples similitudes anecdóticas, pero que van a marcar al menos dos años de relación bilateral, dos años en los que al menos los gringos no podrán burlarse de nosotros los mexicanos por tener un presidente medio tontillo o una primera dama con un pasado no tan presumible, porque ellos en eso van a estar
peor, tal vez mucho peor.
Maki, su pleito…
Ayer otro escándalo señaló a la administración de Maki Ortiz de Reynosa, las redes dieron cuenta de que una mujer familiar de su esposo había golpeado a otra en la Comapa. El asunto se vitalizó y por horas hicieron garra a la alcaldesa panista.
La verdad es que el pleito de las mujeres en la Comapa no involucró a ningún familiar de la alcaldesa ni de su esposo, pero tuvo que salir la ex subsecretaria de Salud a desmentirlo en las redes sociales.
Traigo el episodio de ayer a colación, porque también hubo quienes decían que se trataba de una maniobra para golpear a la alcaldesa, que de Victoria no la quieren y demás cuentos.
La realidad es que fue Maki la que se enemistó en un tiempo récord con su cabildo, mismo que tuvo que rechazarle nombramientos fuera de la norma y hasta pedir que el congreso local la conminara a no tomar decisiones fuera de la ley.
Fue Maki solita la que violando los protocolos entre autoridades pidió auxilio al gobernador por Facebook, alertando sobre una situación de desastre que luego quedó claro no existía. Y lo que de Victoria hicieron fue pedirle prudencia. Es decir, Maki se ha peleado sola, con todos y por todo. Ni siquiera la ex alcaldesa de Matamoros tuvo tal enfrentamiento con los suyos y los de enfrente en el trienio anterior y vaya que de Victoria a ella si le tupían con todo.
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