La sacaron desde el fondo del organigrama. En diciembre del año pasado, la doctora todavía ocupaba el último párrafo, en la redacción oficial de los boletines. Por encima de ella, se alzaban protagónicos y ostentosos los Subsecretarios, y en su trono, la reina de la nobleza azul, Lydia Madero.
Mientras tanto, Gloria de Jesús Molina Gamboa, hacía la talacha, el trabajo duro, como una Cenicienta de la medicina pública.
Sus conocimientos en epidemiología y salud pública, adquiridos en la Universidad Autónoma de Chiapas, la calificaban como una operadora natural, en el entramado social de una entidad, con altos índices de pobreza. Se dice que, llegó a conocer al legendario Subcomandante Marcos, y la problemática de las llamadas comunidades autónomas del EZLN.
“Nuestra comunidad felicita a la distinguida unachense Gloria Molina Gamboa, nueva Secretaria de Salud en el estado de Tamaulipas”, escribió en las redes sociales, el rector Carlos Eugenio Ruiz Hernández.
Según los comentarios de la comunidad médica tamaulipeca, Molina Gamboa sabe trabajar y es conocedora de lo que hace. Aunque, lo primero que tendrá que sortear, en el estado, son las grillas de sus propios colaboradores, mismos que más que saber curar pacientes, saben clavar la jeringa de la intriga y del chisme bajo.
La llegada de la funcionaria, con mayor peso administrativo en el actual sexenio, después del Secretario de Educación, ha sido notoriamente discreta. Se nota a leguas que, no quiere reflectores, y que prefiere la labor callada, pero eficiente. Tendremos que ver su desempeño, en áreas donde faltan medicamentos. En el banco de sangre, dicen que no hay ni gasas.
Cena de negros azules
La derecha mexicana, puede llegar al 2018, pulverizada. El PAN, su principal representante político, líder de la gran cresta democrática en el 2000, acaba de dar un enorme salto político, con el triunfo del mayor número de gubernaturas en su historia. Pero, los doce años de poder presidencial, han generado un mosaico de parcelas internas, difíciles de superar. El reciente pleito entre Calderón, Moreno Valle y Ricardo Anaya, proyecta un panorama
sombrío, que puede dar al traste, con la intención de regresar a Los Pinos, en el 2018.
Si este tipo de reveladores incidentes, lo combinamos con el pobre desempeño de la desprestigiada candidata Josefina Vázquez Mota, en el estado de México, entonces podríamos adelantar que, en la elección federal que se avecina, el PAN podría quedar nuevamente en el tercer lugar, tal y como ocurrió, en el 2012.
Los únicos que pueden salvar la votación del PAN en el país, son sus gobernadores, pero el efecto de las candidaturas presidenciales será muy fuerte, y la desilusión ciudadana, puede jugar también un papel crucial, en la hora de las urnas.
Manzur y la operación CANACO
Regordete y carismático, Miguel Manzur Pedraza, es una especie de “Danny de Vito” de los negocios mezclados con la política. La historia de éste singular brocker victorense, alcanzó notoriedad, el año pasado, cuando se puso a las órdenes de los vientos azules, y operó como el ábrete sésamo, para convencer a ciertos organismos empresariales, de que el cambio en la política tamaulipeca, había llegado, y era necesario apoyarlo. Fue así como convenció a la CANACO local, de cambiarse de camiseta.
Recientemente, Manzur recibió su premio: lo nombraron Presidente del Consejo Para el Desarrollo Económico y la Competitividad. Desde esta plataforma, buscará seguir mangoneando a los capitanes empresariales de la entidad, de cara al 2018.
Solamente que hay algunos problemas, relacionados con expectativas incumplidas: en el caso de la cámara de comercio victorense, no les están dando contratos y hasta las coca colas que se venden en las máquinas expendedoras, instaladas en las dependencias, hasta esos refrescos, vienen desde Reynosa.
Los canacos locales, ya vieron que, el rollo seductor de Manzur, sólo quedó en eso, y que, la lana que pudieron haber recibido por alinearse, era demasiado poca, en comparación con la frialdad con que son tratados ahora.
Pese a ello, nuestro “Danny de Vito”, ya prepara nuevas estrategias de persuasión. ¿Le seguirán creyendo?
POSDATA.- El Día Internacional del Trabajo, estuvo marcado a nivel mundial por intensas protestas callejeras y su respectiva represión gubernamental.
Aquí en México, los diarios nacionales, prácticamente ignoraron el primero de mayo. El salario mínimo está por los suelos. Uno de cada diez mexicanos,
gana menos de 77 pesos diarios. Y el uno por ciento de los mexicanos, se queda casi con el treinta por ciento de la riqueza del país. Los Slim, los
Azcárraga, los Zambrano. La plutocracia mexicana, es muy coda, a la hora de los salarios. Pero muy voraces, a la hora de las ganancias.




