26 enero, 2026

26 enero, 2026

Crónica urbana

Un año desafiante, Tamaulipas en el arte

Crónica Urbana

No podemos quedarnos cruzados ante el desafío que representa las expectativas de las elecciones del 2018. Y los caminos de la cultura en el país y en nuestro estado.

En lo nacional estamos preocupados por lo que ofrezcan los tres candidatos: PRI, el PAN-Frente y Morena.

La cultura como armazón de la conciencia crítica y la creación artística explosiva y desbordante en el arte y la literatura.

Atentos, convictos, participamos desde nuestros frentes creativos en el arte nacional.

En nuestro Estado de Tamaulipas esperamos el empujón que nos ponga al frente en el Siglo XX1.

A lo largo de tres décadas hemos vivido la timidez en las tareas del arte promoviendo a artistas foráneos que Conaculta reparte en los estados condicionados en una red de negocios y usura de los directores de cultura.

Los resultados han sido nefastos, sepultados en el olvido. Los jugosos presupuestos no llegaron a las tareas de los artistas.

Los artistas, y sus talentos destilados en el tiempo son condenados a la muerte espiritual.

Como estado hemos olvidado a la extraordinaria frontera de Instituciones de Cultura, Universidades y centros promotores de imaginación en los Estados Unidos.

La oferta es extraordinaria y hemos sido incapaces como instituciones públicas (gobiernos y universidades) para ofrecer a nuestros artistas una plataforma ideal correspondiente a sus expresiones.

Seguimos padeciendo la improvisación y la actitud del “Dedo” como la elección de la inteligencia y la capacidad.

Se une a esto la pobreza cultural y crítica de nuestros artistas incapaces de proponer ideas y hasta seleccionar sus obras como producto competitivo.

En el Siglo XXI, jugamos “a la víbora de la mar y al bebeleche.”

No hay un programa ambicioso, transformador. Se requiere el brote de las ideas, de la crítica, de los valores del arte y la cultura. No es la alharaca de la castañuela. Es la vitalidad del arte por los artistas, la causa de los “12 Magníficos” de nuestro Estado. Así le llamo a los artistas que dentro del estado y país, junto a otros en el extranjero, integran el más potente bastión creador del Tamaulipas contemporáneo.

Necesitamos coraje y guevos para cambiar la historia.

Mi propuesta es personal, sin apoyos, busquemos alternativas. Yo continúo mi trabajo y mis objetivos son claros.

No estoy atenido a nadie, no soy político profesional, soy un artista que cree en su trabajo, que expone y que se prepara ante los nuevos desafíos. Confío en mi fuerte formación cultural y creativa. No me dejo llevar por el hueco sonido de la castañuela.

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