* El columnista es autor de las novelas: “Erase un Periodista” y “Rinconada, la historia prohibida del maestro Ricardo” y es Premio Nacional de Periodismo 2016.
Hasta los párvulos de guardería están ciertos que el PRI perderá la elección presidencial y que salvo un atentado o situación extraordinaria, como pudiera ser la invasión de seres de otro planeta, el triunfador será AMLO. Lo cual significa que México pondrá en práctica un nuevo proyecto de nación a partir de diciembre próximo.
Será otro el rostro de la república pero será apenas el principio porque el monstruo de mil cabezas combate desde ahora contra todo lo que pueda dañar sus intereses.
Uno de ellos es la construcción del aeropuerto de la Ciudad de México donde en principio se invierten 120 mil millones de pesos. Es tema recurrente en los últimos días porque el candidato de MORENA ha tocado el mero centro del gran negocio sexenal.
López Obrador insiste en que la magna obra será suspendida en razón de que enajena el futuro del país tan solo para satisfacer la desmedida ambición de empresarios nacionales y extranjeros. Es un gasto innecesario cuando existen problemas sociales que urge solucionar.
Pero tampoco hay transparencia en los contratos otorgados para realizar la obra. Es aquí donde algunos constructores aparecen como eslabones de una probable cadena de corrupción.
El asunto obliga a que, a partir del ejecutivo federal, todas instancias entren al tema condenando la intención de AMLO bajo una serie de pueriles argumentos que solo reflejan la desesperación de quienes ven en el nuevo aeropuerto otra forma de enriquecimiento a costillas del patrimonio social.
El presidente Peña Nieto aprovecha cualquier tribuna para criticar a “el peje” pero igual lo hacen todo tipo de funcionarios y desde luego José Antonio Meade y Ricardo Anaya, aunque este último coincidiendo con AMLO en la necesidad de revisar los contratos de construcción y concesiones respectivas.
Aún así el abanderado de MORENA recién dio otra lección de habilidad al lograr que Consejo Coordinador Empresarial a través de su líder Juan Pablo Castañón, acepte la instalación de una mesa de análisis sobre la viabilidad técnica de la obra.
Sabréis que dicho Consejo representa a la confederación de cámaras industriales, la Concanaco, Coparmex, Asociación de Banqueros de México, Consejo empresarial de comercio exterior, Asociación nacional de tiendas de autoservicio, etc, etc. Sea que el CCE no es cualquier organismo y lo que llama a la indignación del PRI, el PAN y sus candidatos, es que haya hecho tácita alianza con AMLO respecto de la posibilidad de paralizar la construcción del nuevo aeropuerto.
Por eso los verá muy enojados cuando se refieren al tema. Por ello tampoco extrañan los espacios contratados ni las voces oficiosas que tienen como fin “golpear” al candidato de MORENA.
PRIVILEGIOS Y PRIVILEGIADOS
En su último número la revista “Proceso” da cuenta de una investigación relacionada con quienes han sido privilegiados por el régimen federal en el ramo de la construcción.
El monto repartido hasta el año anterior asciende a 1 billón 184 mil millones de pesos. (Recordéis que 1 billón significa un millón de millones de pesos, así que más o menos calcule los beneficios recibidos).
La citada revista menciona entre los afortunados a Carlos Hank Rhon, Olegario Vázquez Raña, Armando Hinojosa Cantú, Hipólito Gerard Rivero (cuñado de Carlos Salinas de Gortari), Carlos Ruiz Sacristán, Emilio Azcárraga Jean, Carlos Slim Helu y Nicolás Mariscal Servitje, entre otros.
El escribidor supone que algunos de los mencionados también tienen que ver en la construcción del aeropuerto capitalino al tiempo que forman parte del grupo que daría cualquier cosa para que AMLO no logre la presidencia de la república…(no sé porque lo presiento).
SUCEDE QUE
El PRI en Tamaulipas es muy afecto a inventar escenarios de escándalo sobre los que después no pasa nada. Lo hizo a fines de la semana anterior con la presencia de Carolina Viggiano Austria coordinadora de la 11 circunscripción y la protesta de quienes se encargarán de la misión imposible de revivir a dicho partido en los municipios. Nota aparte fue que por estos andurriales se sintió el tufo de los hermanitos Moreira, Rubén y Humberto. El primero de ellos esposo de la pudibunda dama. “Pos así ya empezamos mal”, como dijo aquel.
Hasta la próxima.




