CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- El recrudecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump y la decisión de separar a niños de sus padres cuando intentaban pedir asilo o ingresaban de forma ilegal a Estados Unidos, ha puesto el dedo en la llaga sobre el tema de los menores migrantes.
Fotografías y videos de los menores, llorando desesperados, enjaulados y posterior noticia de que eran obligados a tomar medicamentos para “tenerlos tranquilos”, causó indignación mundial.
Y aunque el 20 de junio, el mismo presidente revocó esa política, el mundo puso los ojos sobre el drama que viven millones de niños en todo el mundo, en su calidad de migrantes y los peligros a los que son expuestos al transitar por países que desconocen y más si viajan solos.
Sólo en los primeros cuatro meses del año, el Instituto Nacional de Migración (INM) aseguró a 4 mil 003 ciudadanos extranjeros que viajaban por Tamaulipas sin papeles y pretendían llegar a los Estados Unidos, de ellos, mil 374 eran menores de edad.
Honduras, Guatemala y El Salvador, son los países de donde más menores salen, ya sea solos o acompañados de sus padres para llegar a los Estados Unidos, sea para buscar a familiares, buscar trabajo para ayudar a la familia que se queda atrás o huyendo de la violencia física o explotación sexual en su familia o en sus lugares de origen.
Los datos del instituto Nacional de Migración, son alarmantes, pese a las políticas migratorias de Estados Unidos, cada vez son más los menores que se exponen al viajar en condiciones extremas para llegar a la frontera y cruzar al país del norte.
En cuatro meses 296 niños solos
En lo que va del año, de los mil 374 menores que han sido asegurados en tránsito por el estado, 518 tienen entre 0 y 11 años de edad, 461 viajaban acompañados y 57 lo hacían sin compañía.
Los que tienen entre 12 y 17 años de edad, suman 506, de estos, 239 viajaban acompañados de algún otra persona o familiar, pero 239 lo hacían por su cuenta; es decir, casi 300 menores entre 0 y 17 años, viajan solos desde Centroamérica a los Estados Unidos, una cifra escalofriante.
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o Unicef, al recrudecerse los controles migratorios en la frontera de Estados Unidos, obligan al desvío de flujos migratorios a zonas más inseguras y la contratación más frecuente de traficantes de personas, lo que pone en peligro la vida de los migrantes indocumentados, especialmente la de los niños y adolescentes.
Los niños que deciden cruzar la frontera sin compañía, pueden sufrir graves violaciones a su integridad física y a sus derechos humanos, al exponerse a sufrir accidentes como asfixia, deshidratación, heridas, ser enganchados a redes del crimen organizado, ser sometidos a explotación sexual o laboral.
Así como sufrir maltrato institucional, en el momento de la repatriación o perder la vida en el momento del tránsito y cruce, entre muchos otros peligros.
“Estos niños se encuentran en un estado permanente de violación de derechos, ya que además de los riesgos que enfrentan, interrumpen sus estudios regulares, lo cual frena sus posibilidades de desarrollo y, por supuesto, no disfrutan de derechos básicos como el derecho a la alimentación, a la salud, a vivir en familia, entre otros”, señala Unicef.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), cada año, alrededor de 40 mil niños y niñas que migran, son repatriados desde Estados Unidos a México, de estos, 18 mil viajan solos.
Echa EU 500 niños de centroamérica
Por ser Tamaulipas frontera con Estados Unidos, la tarea del Sistema DIF, a través de los Centros de Atención al Menor Fronterizo (Camef), se hace prioritaria para atender a los menores que son expulsados del vecino país.
En estos lugares se ofrece albergue, alimentación, atención médica, psicológica, jurídica y traslado a su lugar de origen, a los niños y adolescentes migrantes y repatriados no acompañados.
Durante el 2017, los Camef de Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa, atendieron a 3 mil 235 menores, 774 procedían de países como Guatemala, El Salvador y Honduras.
En el caso de los menores extranjeros que son expulsados de Estados Unidos, es en el Camef de Reynosa, en donde más niños, niñas y adolescentes, fueron atendidos (494) y luego,
acompañados por personal del Instituto Nacional de Migración, llevados en avión a sus países de origen.
El panorama no es mejor en los primeros cuatro meses de este año, pues a través de los Camef que dependen del DIF estatal, ya se atendieron a 856 menores, casi el 50 por ciento en el de Reynosa.
Este mismo año, en la ciudad de Tampico se abrió un Centro de Atención al Menor Migrante (Camem), luego que el número de menores asegurados se incrementó en ciudades como Reynosa o Güémez, por lo que ya se han atendido a 356 este año.
Se sigue el mismo procedimiento que en los Camef de la frontera, los menores permanecen entre cinco y diez días mientras se lleva a cabo el proceso legal para repatriarlos y se trasladan en avión, con boleto pagado por el mismo DIF Tamaulipas y acompañados de personal de la Secretaría de Gobernación, a sus países de origen.
Pero los menores de Centroamérica, no son los únicos que se animan y exponen para llegar a Estados Unidos, México es también un país expulsor, niños y adolescentes que viajan hacinados en cajas de tráileres, autobuses o escondidos en vehículos, viven el mismo drama y peligros.
Por Tamaulipas, el año pasado fueron repatriados mil 282 menores, procedentes de entidades como Guerrero, Jalisco, Veracruz, Puebla y Chiapas y en los primeros cuatro meses de este 2018, la cifra ya suma 614.
Algunos municipios de Tamaulipas, también tienen registro de menores que se aventuran a viajar a Estados Unidos, Bustamante, Tula, Jaumave, Palmillas, Soto La Marina, Aldama, Burgos, Cruillas, San Fernando, Méndez, Jiménez, Villagrán y Mainero, son algunos de ellos.
El año pasado fueron repatriados de Estados Unidos, 93 menores de esos municipios que recibieron atención en los Camef y otros mil 086 de Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa; en tanto que este año, 40 niños de varias ciudades del estado, fueron expulsados del vecino país y 436 de las ciudades en donde están ubicados los Camef.
De acuerdo con autoridades del DIF Tamaulipas, cuando un menor es expulsado de Estados Unidos e incluso los que son asegurados en trayecto por el estado, por autoridades migratorias y viajan acompañado por alguno de sus padres, hermano mayor de edad o algún otro familiar, no son separados, el proceso debe realizarse de manera conjunta, en resguardo de los derechos del menor.
El dato
Números fríos de vidas inciertas
4 mil 003 ciudadanos extranjeros que viajaban por Tamaulipas, detenidos en 4 meses
mil 374 son menores de edad
Honduras, Guatemala y El Salvador, los países que más menores expulsan hacia EU
1,282 menores fueron repatriados por Tamaulipas, el año pasado




