CIUDAD DE MÉXICO.- A pesar de las experiencias previas en elecciones estatales como las de Oaxaca, Puebla y Veracruz, la alianza de PAN, PRD y Movimiento Ciudadano para la contienda presidencial de este año es inédita.
Las identificadas hasta hace relativamente poco como principales fuerzas políticas de derecha e izquierda dejaron de lado sus diferencias y apostaron a la candidatura de Ricardo Anaya para sacar al PRI de la Presidencia e impedir el arribo de Andrés Manuel López Obrador.
Los tres partidos construyeron la coalición Por México al Frente considerando la fuerza electoral de cada uno.
En la estrategia, cada partido debía conservar su voto duro, es decir, los sufragios obtenidos en los estados donde son Gobierno o en regiones donde mantienen bastiones.
El PAN apostó a lograr por lo menos 12 millones de votos, que es la cifra registrada hace seis años, la meta del PRD es de 6 millones y la de MC de 2 millones.
La apuesta del Frente se centró en las 16 entidades donde los partidos que lo conforman son Gobierno y en las principales ciudades del país.




