17 enero, 2026

17 enero, 2026

Freno a los oportunistas

El Kiosko

Hace una semana, cuando se realizaba el crucial ‘recuento’ de los votos de la elección de senadores por Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya le llamó vía telefónica a Héctor López González cómo iban las cosas en el Sexto Distrito, el cual era observado con lupa por diversos factores.

El ex secretario de Salud del sexenio de Tomás Yarrington Ruvalcaba contestó la llamada con voz ‘queda’, casi entre dientes, como si no pudiera hablar, como si se encontrara en una reunión muy importante o estuviera muy ocupado.

Américo Villarreal, principal interesado en saber con precisión y detalle cómo iba el conteo en las oficinas de la Junta Distrital 08 del Instituto Nacional Electoral (INE) en el estado, le preguntó a Héctor López sobre lo que ahí sucedía.

Fue cuando recibió una respuesta que simple y sencillamente no esperaba. Sin demostrar el mínimo interés en lo que estaba en juego a nivel político y electoral, Héctor López le contestó: ‘No sé. Lo que pasa es que estoy en el cine’.

Al escuchar la respuesta, el entonces candidato a senador por la coalición ‘Juntos Haremos Historia’ colgó con molestia la llamada telefónica. No lo podía creer, no daba crédito a la conducta del ex presidente municipal de Ciudad Mante.

El recuento estaba por definirse de una manera cardíaca a favor del proyecto del Movimiento de Regeneración Nacional y el ex colaborador de Tomás Yarrington en vez de estar al pendiente de la votación en el INE estaba muy tranquilo viendo una película en el cine y, seguramente, comiendo palomitas de maíz con mantequilla.

Pero eso no fue todo: Una vez que se confirmó el triunfo del doctor Américo Villarreal Anaya, varios fueron ‘corriendo’ a saludarlo y felicitarlo. Por supuesto, se tomaron fotos con él y las subieron a Facebook y a otras redes sociales.

Uno de los que fue a tocar la puerta del senador morenista electo fue Héctor López González. Tras la felicitación, el ex alcalde de Mante pidió el acostumbrado ‘favor’ después de la victoria. El ‘favor’ planteado era la Delegación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Esa actitud era de franco cinismo tras lo sucedido el fin de semana.

La respuesta no la recibió de Américo Villarreal Anaya, sino directamente de las primeras líneas de acción gubernamental a seguir en materia de austeridad republicana en la gestión de Andrés Manuel López Obrador: Las delegaciones federales van a desaparecer. Esa jugosa llave presupuestal se acabó.

Adiós a esos cargos que representaban en el escenario político algo como lo que esperaba el doctor Héctor López: un premio, una recompensa.

Por supuesto, el ex candidato del PES a diputado federal por el Sexto Distrito no era el único que ya se hacía ilusiones con ser delegado federal. Había otros que ya tenían reservadas tres o hasta cuatro delegaciones para ‘su grupo’ político.

Ese era el caso del ex alcalde de Tampico, Alvaro Garza Cantú. El ex presidente municipal jaibo ya quería meter mano en las delegaciones de las Secretarías de Comunicaciones y Transportes (SCT) y Desarrollo Social (Sedesol). Claro, la prioridad era meter a trabajar a su yerno, a su consentido, Miguel Manzur.

Lalo Gattás, ex candidato a la alcaldía de Ciudad Victoria por la coalición ‘Juntos Haremos Historia’, ya se veía como delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El anuncio de la desaparición de las delegaciones federales -y de las áreas de comunicación social de las dependencias de la Federación- cayó como un ‘cubetazo’ de agua fría sobre muchos ‘grillos’ que querían hacer política de la manera tradicional con el triunfo morenista.

Jamás captaron el mensaje real: Andrés Manuel López Obrador siempre insistió en que iba a cambiar el esquema y que iba a aplicar una austeridad republicana nunca antes vista. Después del aviso, no hubo engaño. Con esta decisión, frenan a los múltiples oportunistas, a los que se quieren colgar medallas como si estuvieran en otros tiempos.

Muchos todavía no entienden los tiempos históricos e inéditos que vive México. De hecho, muchos actores de la clase política tamaulipeca todavía no comprenden ni dimensionan lo que sucedió hace dos años, en junio de 2016, cuando los vientos del cambio arrasaron en las urnas.

Ahora, con la primera alternancia hacia la izquierda en el país, la historia de México registra un cambio histórico, un cambio que se espera de mayor profundidad al observado en 2000, cuando Vicente Fox venció al entonces poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI), hoy convertido en ‘mini-partido’, en tránsito hacia la extinción.

Y ojo, mucho ojo: los cambios de fondo, los que van a ir más allá de las simples medidas de austeridad, se aplicarán en el tercer y cuarto año de gobierno de AMLO. ¿De qué se tratarán?

CHUCHO NADER Y LA COPARMEX
El alcalde electo de Tampico no detiene su intenso ritmo de reuniones. Ayer, Jesús Nader Nasrallah sostuvo un encuentro con los integrantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en el sur de Tamaulipas.

Arturo Narro Villaseñor, dirigente de la Coparmex, a nombre de los integrantes de esta organización, ofreció trabajar de forma conjunta con la próxima administración municipal. Chucho Nader agradeció el apoyo y reiteró que su gobierno será incluyente y ciudadano.

La conclusión de los mercados municipales y la reactivación del Fideicomiso del Centro Histórico fueron dos temas abordados durante la reunión.

Y PARA CERRAR…
Morena pasará de ser un movimiento a un real partido político. Ahí estará ‘la chamba’. Dicen que Rosa Muela se anota para hacer ‘la talacha’ y construir los comités de base en la ciudad de las jaibas.

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