17 enero, 2026

17 enero, 2026

En boca de mi madre

En Boca de Todos

Varias veces me preguntó mi Madre, por qué hacía crítica a los políticos, le expliqué que eran personajes públicos dedicados a servirnos y debíamos marcarle sus errores, las equivocaciones de los hombres y mujeres en el poder, tienen consecuencias para todos los ciudadanos, no sólo es la corrupción, también sus malas decisiones nos impiden progresar y, está por demás visto, que sólo a ellos les va bien, cuando al resto nos va mal, por eso es necesaria la crítica, remarcar sus yerros y, con sustento, hacer análisis constructivo, desde una ciudadanía responsable.

Atenta, como siempre lo fue, mi Madre entendió mi justificación y se consagró como mi lectora favorita, en estas páginas de grupo Editorial EXPRESO. También, solía emitir comentarios críticos sobre mi trabajo en el noticiero de Radio UAT, “hablas muy aprisa” “te escuchabas enojada” “hoy andabas dormida”. Me vio en algunas emisiones locales de televisión y, en esas participaciones, cuidaba mi imagen, “ve peinadita”, “ponte un saquito” y “bien pintadita”, todo en diminutivo, como creo que se expresan todas las mamás.

Ahora, la mejor de todas, ya no leerá más estas líneas, ni me escuchará en la radio, ni me verá en televisión; permítanme contarles de ella, era todo un personaje, casi bíblico, que trascendió a su tiempo y a su espacio, alcanzó los noventa años, superándose a sí misma. Enfrentó como muchos mexicanos, las crisis económicas históricas, sufrió la muerte de su marido y un hijo, pero se sobrepuso rápidamente al luto, porque había más familia a quién cuidar. Solidaria con los más pobres y con la iglesia católica, hizo aportaciones importantes para sus templos, mas nunca nos inculcó a la fuerza, ni su ideología ni su religión, nos dejó ser. Somos diez seres totalmente disímbolos, paridos por la misma mujer, amamantados y criados en un hogar de los de antes, a todos nos vio crecer, desarrollarnos personal y profesionalmente, toleró con amor la lejanía de algunos, por compromisos de trabajo y se maravilló ante la forma en que se multiplicaba esta familia y, de todos se enorgullecía, henchida siempre y a la vez riéndose de todos, a carcajadas, nos enseñó a sonreír a la vida, a las visitas, al vecino, al de junto y mostrar siempre una mejor cara, sobre todo para las más dolidos que uno.

Mi Madre fue gran lectora y maestra de vida, con tanto quehacer doméstico, se dio tiempo para mantenerse informada, era apegada a los medios de comunicación, con ella pude
sostener largas platicas de historia, política actual, de salud, de moda, de belleza y de compasión hacia el prójimo, era tolerante a más no poder y rogaba por misericordia para todos, no tanto para ella; se dio entera, entregó su vida plena a los demás. Hasta el último respiro.

En su último ciclo de vida, fue asidua al teléfono y al internet, adoraba las conversaciones vía celular y skype, con sus hijos y nietos. Metódica, tanto en lo doméstico como en lo espiritual, dejó varios encargos familiares, como migajas de pan regadas en un camino largo, sin fin, con un solo propósito, mantener unida a la familia entorno a su memoria. Sólo el tiempo nos dirá, si somos capaces de honrar su vida.

En Boca Cerrada
A los que vinieron de lejos y de cerca para acompañarnos en familia, a los que la conocieron y la disfrutaron tanto como nosotros y hoy se sienten bendecidos por coincidir en su vida… MUCHAS GRACIAS.

Me apropio de estas líneas para agradecer a nombre de la familia ESCOBEDO CONDE, todas las muestras de solidaridad y aprecio, ante la dolorosa partida de mi Madre, CONSUELO CONDE IBARRA VIUDA DE ESCOBEDO.

En la nube
#ConsueloDeTodos.- En la familia que se multiplicó alrededor de mi Madre, sus nueras y yernos significaron más momentos de celebración de vida, ROCÍO, JUAN JOSÉ y ULISES, los más cercanos, quedan prendados a su legado.

@LupitaEscobedoConde

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