Como es habitual en todas las campañas electorales, pero ahora, como resultado del internet y de las redes sociales, se magnificará el fenómeno, a partir del primer minuto de este domingo 4 de abril los ciudadanos de Tamaulipas, como de los del resto del país, serán bombardeados por casi veinte millones de spots que se difundirán a través de todos los medios para promover a los candidatos a los cargos de elección popular que estarán en juego en los comicios del 6 de junio.
Será, como se augura, una brutal y abrumadora guerra de diatribas, noticias falsas o de verdades a medias, salpicadas por una que otra decena de mensajes de propuestas positivas y viables, con las que los partidos políticos y los contendientes tratarán de convencer a los electores de que son la mejor opción para defender los intereses populares desde las cámaras de diputados, federal y local, así como de los 43 ayuntamientos, en el caso de nuestro Estado.
En ese contexto, que en el caso de la entidad tamaulipeca es aún más ríspido a causa de las fuertes discrepancias políticas entre el gobernador y el presidente de la República, anoche los candidatos a diputados federales tamaulipecos iniciaron formalmente la carrera por las nueve curules del Congreso de la Unión.
En el VII distrito electoral con cabecera en ciudad Madero, el diputado Erasmo González Robledo, realizó el primer acto en las instalaciones de la Unidad de Deportiva y en el correr de los días los extenderá a todos los rincones de la jurisdicción a la que aspira a representar desde el Palacio Legislativo de San Lázaro.
El adversario del PAN, Joaquín Hernández Correa, al que encomendaron la misión de recuperar la plaza legislativa a la 4T, también empezó a caminar desde la media noche en las oficinas del Comité Municipal del partido.
Lo mismo hizo el aspirante del VIII Distrito, Eduardo Hernández Chavarría, que dio el banderazo de inicio a los recorridos proselitistas a las cero horas, mientras que su homóloga albiazul de Tampico, Rosa María González Azcárraga optó por arrancar las actividades hasta las 9.25 horas con una visita al mercado rodante de la Curva Texas, luego continuará con una misa en la catedral de Madero, más tarde compartirá una comida con locatarios del mercado de la urbe petrolera y posteriormente llevará ayuda a una enferma de cáncer.
Por la tarde, la aspirante panista a legisladora tiene previsto una visita a la colonia Obrera y rematará el primer día de labores asistiendo a una cena con representantes de la sociedad civil.
Los candidatos a alcaldes y diputados locales abrirán fuego hasta el 18 de abril.
La fórmula de los panistas de Tampico está conformada por el alcalde Chucho Nader, la aludida Rosa María González, Edmundo Marón, que disputara el distrito 21 y la regidora Norma Gómez González, el 22, que pelearán con los de Morena encabezada por la candidata a alcalde, Olga Sosa Ruiz, y Eduardo Hernández Chavarría, aspirante a un asiento federal.
Sin embargo, la contienda que ha despertado mayor interés político en el sur es la de la alcaldía de Altamira que protagonizarán el panista Ciro Hernández Arteaga y el morenista Armando Martínez Manríquez. Los analistas coinciden en que será una competencia muy reñida en la que no hay favorito.
Contra los dimes y diretes a que, por otra parte, dio pie el hecho de que se habían registrado dos candidatos a la presidencia municipal de Reynosa, Carlos Peña Ortiz y el activista Giovanni Barrio Moreno, al final de cuentas en la lista oficial solamente aparece el nombre del hijo de la alcaldesa Maki Ortiz Domínguez.
Es oportuno señalar que los gritos y protestas que caracterizan los procesos internos de la Cuarta Transformación son en gran medida consecuencia de las pugnas internas que privan al interior del partido que gobierna el país pero también de toda agrupación en la que exista verdadera democracia.
El riesgo es que cuando las discrepancias se combinan con la falta de disciplina, como sucede en las filas obradoristas y anteriormente en las del PRD, inmadurez política o injusticia a la hora de la designación de los aspirantes, las discrepancias pueden salirse de control, causar división y armar una escandalera.
En aquellos partidos que, en cambio, domina la imposición cupular y la sumisión de las bases militantes, como sucedió en el PRI a lo largo de siete décadas, no existe este tipo de problemas, porque la disidencia está prohibida y los inconformes generalmente guardan silencio por temor a las represalias. jlhbip2335@gmail.com




