Con su lista nominal de 2.7 millones ciudadanos, Tamaulipas nunca ha sido un botín electoral de peso en la geografía política nacional.
Pero en el capítulo 2022 de la lucha por Palacio Nacional, sí es el estado con más potenciales votantes, por encima de Oaxaca que se acerca a los 2.6 millones, de Hidalgo con 2.2 millones; Aguascalientes con 1.6 millones, y Quintana Roo con 1.3 millones, los mismos que tiene Durango.
Más allá del peso político de la entidad, hay otros factores -económicos sobre todo- lo convierten en el premio más importante de los que estarán en disputa el próximo mes.
El más evidente es su privilegiada situación geográfica; más en concreto: de los 53 puentes y garitas ubicadas a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos, 17 están en Tamaulipas.
Por ahí, cruza el 40% de la carga terrestre que va de un país a otro.
Tan sólo en Nuevo Laredo, donde hay cuatro puentes internacionales, las importaciones y exportaciones rebasan los 4 billones de pesos al año.
Es decir, Tamaulipas es la puerta más importante de entrada y salida del país, de todo lo legal (y lo ilegal también) que pueda imaginarse.
A eso se deben sumar los dos puertos de altura que operan actualmente: Altamira y Tampico, y el potencial para echar a andar un tercero: Matamoros, que está, literalmente, a unos cuantos kilómetros de una de las regiones con más posibilidades de crecimiento en Estados Unidos; ahí donde se está desarrollando un polo tecnológico sin precedentes para la industria aeroespacial, con la llegada al Valle de Texas de SpaceX.
Por eso a nadie debe sorprender que la mira de las dos fuerzas políticas y económicas que se disputan el control de país esté puesta precisamente sobre el territorio tamaulipeco.
La que dejará vacante Francisco García Cabeza de Vaca no es una gubernatura más.
Y por todas esas razones, el pronóstico para las tres semanas de campaña que restan, es altísima tensión.
La lucha de las madres
Para conmemorar el 10 de mayo, el Grupo Editorial Expreso-La Razón publicó lo que pretendía ser un retrato de la manera en la que cientos de mujeres, madres de desaparecidos, sobrellevan la ausencia de los suyos.
Pero lo que al final resultó fue un collage de su entereza y valentía sin límites.
Una lección de lucha que vuelve a poner sobre la mesa la demanda para los tres candidatos que buscan ser gobernadores de Tamaulipas: la crisis de los desaparecidos en el estado (más de 11,000 según la Secretaría de Gobernación) requiere voluntad y estrategia.
Miles de madres la reclaman y la merecen.
Mario Delgado en Tampico
Este martes 10 de mayo fue por mucho la jornada con mayor temperatura política en lo que va de la campaña, primero con la conferencia de prensa del gobernador, en la que pidió a la Fiscalía que actúe en el caso Carmona, y después con la respuesta de los liderazgos morenistas.
Para continuar con el asunto, hoy estará en la zona conurbada el dirigente nacional de Morena, donde ofrecerá una conferencia de prensa junto al candidato Américo Villarreal Anaya.
Por Miguel Domínguez Flores




