El país está a la deriva y los encargados de mantenerlo en marcha, es decir los de la mala llamada Cuarta Transformación dedican casi todo el tiempo a hacer campaña en busca de que el movimiento siga en el poder.
Así es mis queridos boes, bajo el pretexto de conseguir los votos suficientes en los congresos estatales, ADAN AUGUSTO LÓPEZ, quien cobra como titular en SEGOB recorre de norte a sur el territorio mexicano donde los suyos le organizan la porra y hace amarres para una eventual candidatura para el 2024.
Al mismo tiempo el tabasqueño arremete contra gobernadores no morenistas y se lanza contra la oposición, como si su trabajo formal no fuera precisamente lo contrario: hacer acuerdos y mantener la gobernabilidad, el diálogo con todas las fuerzas políticas y el tendido de puentes.
Mientras ADAN AUGUSTO se deja querer con los gritos de: presidente, presidente, presidente de la borregada morenista en los estados, el área que le toca en la administración federal es un relajo.
No hay diálogo con los partidos de oposición, no hay diálogo y menos acuerdo con intelectuales, con investigadores, hay una profunda brecha que divide a la iglesia católica con la 4T y bastas regiones del país son gobernadas de facto por grupos de la delincuencia organizada.
Ocurre lo mismo en la parcela encargada a MARCELO EBRARD en la Secretaría de Relaciones Exteriores, nunca como ahora los desacuerdos multilaterales son el sello de la casa. La imagen de México ante el mundo es de regresión.
Afuera nos tachan, con hartos argumentos, de ser un país donde la defensa de los derechos humanos se fue al bote de la basura, de un país donde la libertad de expresión es cada vez más un derecho que la autoridad no respeta, nos ven, porque lo somos, un país donde la muerte de periodistas críticos es la constante y lo peor, desde Palacio Nacional diario el presidente arremete contra los comunicadores no chairos.
La relación con Estados Unidos, nuestro principal socio comercial está detenida con palillos, coqueteamos con los rusos y los chinos, hacemos oídos sordos a los regímenes totalitarios en ciernes de Venezuela y Nicaragua y festejamos la rancia dictadura cubana.
Pero MARCELO ocupa su tiempo en hacer campaña para la presidencia, un día se viste de catrina y otro se enfunda en un cochecito eléctrico o presume sus atorones culinarios callejeros para parecer raza.
CLAUDIA SHEIMBAUM no se queda atrás, al contrario es la más avanzada de las corcholatas presidenciales, la preferida de AMLO quien le ha autorizado desde hace meses dejar sus obligaciones en la CDMX para irse a los estados a hacer compromisos de futuro.
Qué importa que la capital del país sea cada vez más asediada por la delincuencia, las balaceras se den a plena luz del día, los asaltos y feminicidios formen parte de la cotidianeidad.
No afecta tampoco que pasen los meses y años y los muertos por el desplome de la línea 12 sean solo estadística y los culpables gocen de impunidad, porque SHEIMBAUM paga su propia culpa repitiendo como perico las ocurrencias diarias de AMLO.
El propio presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR que no podría contender en la elección del 2024 está en campaña en lugar de gobernar.
La economía simplemente no crece y ya pinta para que todo el sexenio el crecimiento, respecto, al sexenio anterior sea de cero.
Nuestro sistema de salud que medio funcionaba hoy es una tragedia, porque la promesa de que tendríamos un sistema como el de Dinamarca ha quedado en una broma de mal gusto que cada seis meses se repite en las mañaneras.
Pero el tema de temas sigue siendo la inseguridad, ya atañamos los 140 mil muertos en lo que va del sexenio y aún faltan casi dos años, cuando en todo el periodo de CALDERÓN apenas fueron 120 mil.
Hoy el crimen organizado, dicho por la inteligencia de Estados Unidos, ya controla más del 35 por ciento del territorio nacional y los civiles armados se dan el lujo de corretear a la milicia cuando debía ser al revés.
Pero AMLO ocupa el tiempo en promover a sus corcholatas, a arremeter en contra de la oposición y los expresidentes, a atacar al árbitro electoral hablando diario de la elección del 2024 y sugiriendo al pueblo bueno o tonto volver a votar en manada por Morena.
Todo lo anterior mientras México navega sin rumbo, aturdido por las balaceras, ahogado en sangre de inocentes, el cobro de piso, los secuestros y asaltos o contando la escandalosa cifra de feminicidios.
El pueblo no tiene ya ni las suficientes energías para la protesta, el encarecimiento de la canasta básica como consecuencia del fracaso económico y la incapacidad para controlar la inflación tienen a los jefes y jefas de familia ocupados por que sus hijos no mueran de inanición y a la espera de la dádiva federal.
Con ese pueblo, creo es a lo que la 4T le apuesta, es fácil hacer campaña, la promesa de no dejarte morir de hambre les garantizará mantener el poder en México, aunque cada vez haya menos país que gobernar.
POR MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA




