La secretaría de Desarrollo Urbano de Tampico recomendó a la iglesia católica hacer los trabajos de rehabilitación a la catedral antes de que inicien las temporadas de lluvia y fuertes vientos.
El titular se la dependencia, Carlos de la Rosa aseguró que hay algunos daños mínimos en la estructura, pero la fuerza del viento y la constante humedad ocasionan el desprendimiento de rocas.
El problema surge para la población que transita por la acera, ya que en algún momento alguien podría resultar herido.
«Básicamente es en la zona externa, se ha visto como en el paso del tiempo la cantera que es un recubrimiento al estar en contacto con la humedad y fuerza del viento empiezan a desprenderse algunas partes de esos elementos pétreos y pueden causar un daño a quienes circulan en esta zona».
En el interior de la iglesia existen algunos vitrales que deben asegurar para evitar que se desprendan.
«En lo que llega a llover, si llega algún viento atípico en estos días del año puede ocurrir un desprendimiento».
El arquitecto desconoce a cuánto ascienden las reparaciones, pero recomendó que se forme un patronato que apoye al obispo para reunir el recurso necesario.
Javier Cortés/ La Razón




