“Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fueron a llamar a otro elefante.”
-Canción popular-
La oposición en nuestro país, errática, sin rumbo y sin candidatos sigue dando palos de ciego.
Primero pelearon porque todos eran Lorenzo Cordova, después por un INE que NO SE TOCA.
Le dijeron NO a la Reforma Electoral Constitucional, negando a morena los votos para la mayoría calificada en las cámaras de diputados y senadores.
Más adelante la manifestocracia se pronunció contra el Plan B y promovieron acciones de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia para impedir que se apliquen las nuevas normas.
Ya encarrerados se ofendieron por la (no) expropiación del ferrocarril del Itsmo y estuvieron a punto de declarar que todos son Germán Larrea, pero se dieron cuenta de que les faltaban como 27 mil millones de dólares para eso. Mientras tanto el multimillonario negoció su asunto con el Gobierno.
En ese contexto el historiador y analista político Héctor Aguilar Camín nos regala una quinteta de artículos publicados en Mileno los días 29, 30, 31, de mayo, el 1 y el 2 de junio bajo el título genérico de El Elefante en la Sala.
Para entrar en calor el autor afirma qué hay muchos elefantes en la sala de la política mexicana y procede a explicarnos cuáles son esos temas de los que no se habla.
En esas cinco piezas literarias el autor nos ofrece ¿propone? una muestra de los argumentos que estarán o deberían estar en la conversación sobre las elecciones de 2024, durante los siguientes 12 meses.
ELEFANTE UNO
-Habra Elección de Estado por la inducción y compra de votos a través de los programas sociales, y las presiones que ejercen en ese sentido los servidores de la nación que trabajan para el Gobierno de AMLO-Morena.
El crimen organizado será un aliado de morena en las elecciones, como lo ha sido ya en elecciones que ha ganado ese partido.
ELEFANTE DOS
-Describe la violencia que ha generado el crimen organizado, aislando las cifras de muertos y desaparecidos en este sexenio, para decir que el Gobierno de la República actual, es el que peor se ha ocupado de la seguridad.
ELEFANTE TRES
-Señala la reducción de la esperanza de vida de los mexicanos por la pérdida repentina de un millón de vidas, 190 mil por la violencia criminal y el resto por la decisión del gobierno de combatir al Covid19 con estampitas religiosas, no hacer nada para combatir esa epidemia y obtener tardíamente las vacunas para proteger a la población.
ELEFANTE CUATRO
-Denuncia la corrupcion de la 4T empezando por el gran fraude de Segalmex contrastado con el de la Estafa Maestra de Peña Nieto, pasando por los sobres amarillos de Pío, el carrusel bancario y otros más, todo ello para construir un pesoducto que pinta las bardas y los espectaculares a favor de morena y sus candidatos.
ELEFANTE CINCO
-Afirma que los programas sociales han dotado a algunas familias pobres de recursos que antes no tenían, sin embargo no han reducido la pobreza y en el caso de los ricos estos han visto crecer sus enormes fortunas en el gobierno de Lopez Obrador de tal manera que Primero los Pobres sí, “y más primero los ricos.”
Parece ser que en este serial paquidérmico, el autor está construyendo una pedagogía opositora que oriente a la desorganizada y desorientada oposición partidista y ciudadana, recordándoles cuáles son las razones más sólidas por las que, según su visión, los ciudadanos no deben votar por morena y sus candidatos.
Sin embargo, hay una omisión mayor del autor de esta zaga proboscidia al pasar por alto el hecho de que el gobierno del Presidente López Obrador y el partido que lo postuló y lo fortalece, gozan de genuino apoyo popular porque representan la esperanza de que las cosas pueden ser diferentes. El argumento vulgar y discriminatorio de qué hay un intercambio de votos por programas sociales no alcanza para explicar la decisión de la amplia mayoría de los electores. La gente ha descubierto el poder de su voto y lo está usando, de eso dan prueba las 23 gubernaturas ganadas por morena. No hay vuelta al pasado, la meta es tomar uno a uno todos los espacios en contienda.
Como lo describió magistralmente Luis Villoro refiriéndose al movimiento que inició la independencia con Miguel Hidalgo a la cabeza: “La nueva sociedad no se vive en la distante perspectiva de un ideal; se siente inminente, real ya, aunque esperada. Porque en cierto modo está ya presente en la profunda comunidad que vive el pueblo. La ruptura de las barreras que lo aislaban y oprimían, libera su esperanza en un mundo de unidad e igualdad cuya instauración parece iniciarse en el momento mismo en que el pueblo, sin distinción de grupos sociales en su seno, se pone a sí mismo por soberano. Tal parece que bastara destruir el orden social opresor, dejando explayar el impulso popular, para que adviniera la nueva vida.”
Tal vez Aguilar Camín eligió anteponer a los temas que desarrolló el título de Elefantes, porque en algunas culturas los amuletos con esa figura son considerados de buena suerte y parece ser a estas alturas, que la suerte es lo que le está haciendo mucha falta a la oposición, que no sabe como conducirse ni hacia donde dirigirse.
Podría haber recomendado también en uno o varios de sus escritos, un voto por alguno o algunos candidatos opositores, pero hasta esta fecha no los hay y ni siquiera se sabe si habrá alianza electoral.
Por último, no hay que descartar que ante la inminente derrota de la oposición en las elecciones de 2024 apareza como supremo argumento opositor el ELEFANTE DEL FRAUDE ELECTORAL, acusando a los ganadores de obtener el triunfo indebidamente, e ignorando intencionalmente el voto, libre, secreto, directo y mayoritario de los ciudadanos, ese impulso popular soberano del que habla Villoro como razón única del triunfo de unos y del fracaso previsible de los otros.
La formula para desarrollar ese escenario fantástico ya la conocemos, hay que canturrear el mantra: “como veían que resistían fueron a llamar a otro elefante” y para ayudarlos en esa tarea, la oposición cuenta con el Señor de los Elefantes Héctor Aguilar Camín, que también es novelista, y desde luego contarán con los ideólogos que lo acompañan.
Que conste, prevenidos ya estamos.
POR JESÚS COLLADO MARTÍNEZ




