Por José Luis Rodríguez Castro
Expreso-La Razón
La Refinería Madero registró altibajos en su proceso de crudo durante el primer semestre de 2026, con una caída de 21.8 por ciento entre su mayor nivel de producción, alcanzado en marzo, y el punto más bajo reportado en mayo.
Lo anterior, de acuerdo con datos de Pemex Transformación Industrial, pasó de 118.430 mil barriles diarios (Mbd) en marzo a 92.602 Mbd en mayo, una diferencia de 25.828 Mbd.
En junio tuvo una recuperación de 10.4 por ciento respecto a mayo, al subir a 102.262 Mbd; sin embargo, el volumen todavía quedó 13.6 por ciento por debajo del máximo de marzo. Frente a la refinería con mayor producción ese mismo mes, Tula, la diferencia fue de 140.826 Mbd: Madero procesó 57.9 por ciento menos crudo que la planta ubicada en Hidalgo, que alcanzó 243.088 Mbd.
Durante el semestre, Madero comenzó con 100.722 Mbd en enero, avanzó 10 por ciento en febrero hasta 110.758 Mbd y llegó a su máximo de 118.430 Mbd en marzo, un incremento acumulado de 17.6 por ciento respecto a enero.
La tendencia se revirtió en abril, cuando el procesamiento bajó 7 por ciento para ubicarse en 110.151 Mbd, y en mayo registró otro descenso de 15.9 por ciento, hasta llegar a los 92.602 Mbd, su nivel más bajo del periodo.
Para junio, la producción repuntó 10.4 por ciento, con 102.262 Mbd. En comparación con enero, el nivel de junio representó un incremento de apenas 1.5 por ciento.
Variación enero-junio: -31.4%
En el conjunto del Sistema Nacional de Refinación, el procesamiento pasó de 1,058.488 Mbd en enero a 1,017.076 Mbd en junio, una disminución de 3.9 por ciento.
En 2025, el Sistema Nacional de Refinación cerró el año con un mayor nivel de procesamiento. Durante el cuarto trimestre de ese año promedió 1.136 millones de barriles diarios, lo que representó un incremento de 44.4 por ciento frente al mismo periodo de 2024. Pemex atribuyó el resultado a una mayor confiabilidad operativa, menos paros no programados y una mejor utilización de la capacidad instalada.
En ese mismo trimestre, las refinerías de Tula, Olmeca y Salina Cruz destacaron entre las de mayor procesamiento, con 226, 221 y 211 mil barriles diarios, respectivamente. El Sistema Nacional de Refinación operó durante el periodo con una utilización promedio de 57.4 por ciento de su capacidad de destilación primaria, calculada en 1.750 millones de barriles diarios.
El comportamiento de 2025 marcó además una recuperación respecto al año anterior: Pemex reportó que la elaboración total de productos petrolíferos alcanzó alrededor de 908 mil barriles diarios, su nivel más alto, mientras que la producción de gasolina, diésel y turbosina ganó participación dentro de la mezcla refinada. Para el primer trimestre de 2026, la tendencia continuó, con un procesamiento promedio de 1.141 millones de barriles diarios, 22.2 por ciento más que en el mismo periodo de 2025.
Refinerías muestran contrastes en el primer semestre
El comportamiento de las refinerías de Petróleos Mexicanos fue desigual durante el primer semestre de 2026. Mientras algunas plantas incrementaron su procesamiento de crudo, otras registraron reducciones importantes.
El mayor avance correspondió a Salina Cruz, que aumentó 48 por ciento entre enero y junio, al pasar de 136.758 a 202.459 mil barriles diarios.
Le siguió Salamanca, con un crecimiento de 10.4 por ciento, al avanzar de 116.087 a 128.195 mil barriles diarios.
Tula también registró un resultado positivo, con un incremento de 9.6 por ciento, al pasar de 221.737 a 243.088 mil barriles diarios.
En contraste, Minatitlán tuvo la mayor caída del semestre, con una reducción de 59.6 por ciento. Su procesamiento pasó de 125.018 mil barriles diarios en enero a 50.488 mil en junio.
Dos Bocas también terminó por debajo de su nivel inicial, con una disminución de 31.4 por ciento, al pasar de 205.763 a 141.113 mil barriles diarios.
Cadereyta presentó una reducción más moderada, de 1.9 por ciento, al cerrar junio con 149.472 mil barriles diarios, frente a los 152.403 mil de enero.
Los resultados muestran que la recuperación del Sistema Nacional de Refinación no ha sido uniforme entre sus plantas. Los incrementos de Salina Cruz, Salamanca y Tula contrastaron con los fuertes retrocesos de Minatitlán y Dos Bocas.
En este escenario, Madero registró una variación mucho menor que las plantas con mayores avances, lo que refleja un comportamiento distinto dentro de un sistema que durante 2026 ha mantenido diferencias importantes entre instalaciones.
La evolución del segundo semestre permitirá determinar si los incrementos registrados en algunas refinerías logran compensar los retrocesos de otras y sostener los niveles de procesamiento alcanzados por el sistema.




