El reacomodo de las fuerzas políticas en Tamaulipas traerá hechos sorprendentes, no novedosos pero sí inesperados en la circunstancia política actual del estado.
En el panismo ha surgido una corriente de opinión que discrepa de la intención de postular a Ismael Cabeza de Vaca como candidato a la senaduría para garantizarle al “brother” otros seis años en el escaño, así sea en la condición de minoría.
Aunque no hay una rebelión abierta, se notan y son públicos los lamentos y la irritación los simpatizantes de Cesar Verástegui. Consideran que el Truko posee más activos y méritos que Ismael para ocupar dicho escaño.
Por otro lado, en el sur del estado, el panismo, liderado por el tampiqueño Jesús Nade, se fortalece en otras regiones con el respaldo de sectores del partido, como el que encabeza el matamorense José Julián Sacramento, quien fue candidato a gobernador en el 2010.
La ruptura apresurada con el PRI, vía Luis René Cantú Cachorro, también ha generado reacciones en ciudades y poblados donde el priismo aún conserva un voto duro importante, como en Ciudad Victoria, Nuevo Laredo y Matamoros, así como en algunos municipios más pequeños del estado.
Todo parece indicar que en la capital del estado, donde Alejandra Cárdenas ya manifestó su intención de buscar la candidatura a la alcaldía, el panismo está perfilando al exalcalde Oscar Almaraz Smer.
Ciudad Victoria es un caso relevante, no solo por ser la capital del estado, sino también por que es el solar natal del gobernador Américo Villarreal Anaya, quien necesitaráuna estrategia sólida y conciliar con los intereses locales para asegurar el triunfo de Morena.
El actual alcalde ya manifestó su deseo de buscar la reelección y aún no ve en el horizonte una figura que pudiera competirle y garantizar el triunfo electoral. Lalo Gattas cuenta con una importante estructura electoral que no ha dejado de operar.
Existen otros proyectos, como el de Tico García, que despliega una intensa labor de proselitismo, pero es evidente que no alcanzará a consolidar una estructura que le ayude a cumplir su intención de ser alcalde de Victoria.
El éxito de Morena en la capital del estado dependerá en gran medida de cómo se concilien los intereses entre los liderazgos local y estatal.
Mientras tanto, una zona estratégica del aparato de gobierno donde es urgente desmontar el control del panismo y construir una mayoría identificada con el régimen morenista es el Congreso del Estado.
Morena cuenta actualmente con 21 votos en el Congreso, más el de Gustavo Cárdenas, quien generalmente se suma a sus propuestas. Además, hay dos votos más, los de Edgar Melhem y Alejandra Cárdenas, representantes de un partido integrado a la Alianza, que suelen adoptar una postura conciliatoria con el grupo mayoritario, especialmente en asuntos importantes de la Agenda Legislativa.
Una negociación inteligente en el Congreso, donde las disputas entre los negociadores no contaminen el resultado, facilitará lograr la mayoría necesaria para desbloquear las trabas que montó el cabecismo para hacerle la vida imposible al nuevo gobierno.
Mientras se definen las cosas en el Congreso, los reacomodos dentro de Morena están en marcha. Hoy mismo asume el cargo un nuevo delegado del Infonavit, Claudio Aquiles Villanueva, quien sustituye a Honorio Cortazar, asociado políticamente a José Ramón Gómez Leal.
Todavía hace algunos meses se perfilaba para esa codiciada posición el neolaredense Carlos Canturosas.
En los círculos políticos se rumoreó en su momento que José Ramón Gómez Leal, con el respaldo de su padrino, cerró el paso de Canturosas a la delegación del Infonavit. Cuenta pendiente,
La lectura de todos estos acontecimientos es que, de frente a la gran batalla de 2024, en Morena urge implementar una estrategia que concilie a las fuerzas políticas que operan en todas las coordenadas de la geografía tamaulipeca.
La prioridad del gobierno ahora es lograr la mayoría en el Congreso y derribar el estorbo del voto obligado de los alcaldes.
Después, cuando se renueve el Congreso, habrá que tejer fino para asegurar una holgada mayoría.
El desafío que enfrenta Villarreal Anaya no es tan sencillo, lograrlo le permitirá transitar sin turbulencias hasta 2028.
POR ALFONSO GARCÍA RODRÍGUEZ
@pedroalfonso88




