La competencia adelantada por la Presidencia de la República desató un periodo de precampañas no oficial que no ha podido ser controlado por las autoridades electorales.
A poco menos de un año de la elección, los aspirantes a candidatos tanto del bloque de la Cuarta Transformación, como de la alianza opositora, ya recorren el país, y se publicitan con campañas en redes sociales y terrestres, todo ello, con un gasto millonario que difícilmente será transparentando y fiscalizado por el Instituto Nacional Electoral.
Tamaulipas no es la excepción: de norte a sur del territorio, aparecen espectaculares, bardas, y todo tipo de propaganda impresa en favor de alguna de las “corcholatas” o de quienes competirán en el proceso interno del ahora llamado Frente Amplio Opositor.
Como en otras ocasiones, las redes sociales son un campo de batalla prioritario para ellos.
Los reportes de publicación política de Facebook, permiten detectar el gasto que están haciendo los aspirantes y sus promotores para posicionarlos en la opinión pública.
En los últimos 30 días, de acuerdo a este informe, las “corcholatas” que más han invertido para aparecer en las aplicaciones de Meta a los usuarios tamaulipecos, son los grupos que respaldan a Adán Augusto López, Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Manuel Velasco.
Lo hacen con anuncios a través de páginas que muestran abiertamente su simpatía, o de portales de noticias creados con ese objetivo.
En el último mes destaca la publicidad en páginas como Noticias Cuatro T Norte, Morena Sí, Vamos con Sheinbaum y Ahora#EsAdán. También hay alcaldes que están invirtiendo en Facebook como Carlos Peña Ortiz, que ha pautado publicidad para sus publicaciones.
Según este reporte, en los últimos siete días, los aspirantes políticos han invertido 332,165 pesos y 1 millón 041 mil pesos en los últimos 30 días.
En todo el país, tan solo en una semana, Facbook recibió 11 millones 697 mil pesos por estos conceptos y para posicionar a los anunciantes en la página de inicio de millones de usuarios.
La empresa introdujo desde el año 2020 una política en la que permite este tipo de publicidad política, pero se compromete a trasparentarlo, por lo que en cada anuncio debe especificarse que se trata de contenido pagado y se debe mostrar al responsable del pago.
Las entidades con más publicidades políticas en Facebook son, obviamente, las que tienen un mayor padrón electoral: Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Nuevo León, Puebla.
Por partido, los que más han invertido en redes sociales en la República son Morena y Movimiento Ciudadano.
El ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, que busca posicionarse dentro de la competencia del Frente Amplio Opositor, también ha invertido en Facebook, pero fuera del estado. Ha comprado pauta para aparecer en entidades como el Estado de México, la Ciudad de México y Puebla.
GUERRA DE BOTS
La presencia en el mundo digital no se limita a Facebook. Los aspirantes presidenciales y todos quienes buscan aparecer en una boleta del 2024, recurren a cualquier tipo de rendija para tener presencia en redes sociales.
Desde su aparición con influencers, hasta entrevistas agendadas que difícilmente pueden ser fiscalizadas por la autoridad.
Y claro, en el mundo digital, también se libra una batalla no tan velada por mejorar la imagen del protagonista a través de comentarios positivos; y por maltratar la reputación de los adversarios con ataques de todo tipo.
Para ello, desde hace al menos una década, se ha desarrollado una industria basada en la compra y manejo de bots que puedan influir en la percepción de las redes sociales.
Así, comprar 7,500 likes para una página de Facebook o un perfil de twitter, puede tener un costo tan bajo como 200 pesos. Pero no todo es tan sencillo, recurrir a este tipo de ofertas que incrementan en automático las estadísticas en redes sociales puede ser contraproducente.
Hay infinidad de casos en los que el mismo usuario que le dio un like a un candidato tamaulipeco, en su siguiente post puede estar opinando de la situación política en alguna región latinoamericana.
Para operar este tipo de “maquinaria digital” en los últimos anos han proliferado las agencias que utilizan este tipo de estrategias, pero -se supone de una manera más profesional y dirigida a conseguir los resultados específicos que busque el político contratante.
Ofrecen uso de Inteligencia Artificial, llamadas automatizadas, mensajes por WhatsApp y uso activo de Instagram, TikTok y Facebook.
Para ello, pueden armar “paquetes” desde los 200 mil pesos hasta varios millones de pesos, dependiendo del nivel de penetración que se busque en las redes sociales.
Estudios realizado en las últimas elecciones, estiman que entre el 35 y hasta el 52% de los usuarios de redes sociales podrían ser falsos; del 9 al 15% de las cuentas están automatizadas y soportadas por inteligencia artificial; entre el 55 y el 60% de todos los mensajes, posts, enlaces y materiales en línea fueron difundidos por cuentas de bots y casi el 80% del tráfico de “notas políticas” fueron difundidas, amplificadas o reenviadas por perfiles artificiales.
Esta guerra digital que antes veíamos agudizarse en las campañas o las precampañas, ahora inició mucho antes: a casi tres meses de que siquiera comience formalmente el proceso electoral, y a más de un año de que los mexicanos acudan a las urnas.
En teoría, el empleo de bots está impedido por las principales redes sociales. Algunas como Twitter o Instagram hacen depuración frecuente eliminando perfiles sospechosos, lo que explica que de un día para otro, un perfil pierda miles de seguidores. Sin embargo, basta echar un vistazo por las tendencias para comprobar que a las grandes compañías se le siguen escapando miles de cuentas.
A RAZ DE TIERRA
Esta precampaña no oficial de las “corcholatas” y los aspirantes opositores ha tenido la característica de que, además de las redes sociales, han recurrido al viejo estilo de propaganda: las pintas de las bardas, los espectaculares y más anuncios desplegadas en las ciudades a raz de suelo.
Así, las principales avenidas de Tamaulipas están tapizadas con espectaculares en los que se promueven los aspirantes a la sucesión presidencial de la Cuarta Transformación, o a la candidatura del PAN, como Francisco García Cabeza de Vaca, o incluso quienes pelean por candidaturas locales, como las alcaldías de diferentes municipios.
En el estado, los primeros que hicieron su aparición fueron las “corcholatas”. Desde hace meses, Adán Augusto López, Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum empezaron a aparecer en espectaculares.
Como en este momento está prohibida la promoción personalizada en pos de una campaña política, recurrieron a la estrategia de promocionar la portada de una revista que los hubiera ubicado en su portada. También aparecieron los del ex gobernador Cabeza de Vaca, quien ha seguido esta estrategia en otras regiones del país, con espectaculares que -en su caso- sí lo promueven directamente.
A nivel municipal, en Victoria destaca la presencia de decenas de espectaculares en los que aparece Jorge “Tico” García, a quien se sitúa como aspirante a la presidencia municipal. De acuerdo con fuentes consultadas, los costos de la renta de anuncios espectaculares, vallas publicitarias, pantallas, y bardas, pueden variar mucho dependiendo de la ubicación.
Un panorámico por ejemplo, puede ir desde los 10 mil hasta los 30 mil pesos mensuales, aunque en temporada política, estos precios pueden variar “sin previo aviso”. Las vallas grandes pueden rentarse desde los 5 mil pesos, mismo precio que podría costar el fragmento de una barda con buena ubicación.
POR STAFF