2 junio, 2026

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La necesaria diferencia entre Claudia y Andrés Manuel

A BARLOVENTO/TOMÁS BRIONES
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Una de las principales diferencias entre la ganadora de la elección presidencial, Claudia Sheinbaum Pardo y el presidente saliente López Obrador, tiene que ser clara, firme y lo suficientemente buena para evitar que se siga diciendo que es una simple replicadora de lo que dice y ordena Andrés Manuel.

Sheinbaum es reconocida por sus cercanos -amigos, colaboradores- como una mujer inteligente y con el carácter necesario para tomar decisiones por sí misma.

Se dice que tiene una idea muy clara de lo que hay se debe hacer para darle continuidad a lo que en la Cuatroté se considera bueno, lo que hay que corregir para darle viabilidad al proyecto y lo que definitivamente no se tiene qué hacer.

Y precisamente uno de los temas en los que no solo sus afines, sino buena parte del sector empresarial y de la sociedad civil que le dieron su confianza el domingo pasado, es que sabrá hacer lo necesario para corregir el rumbo en relación a la política -más bien, la ausencia de- aplicada por López Obrador en materia de seguridad pública.

En este tenor, uno de los grandes retos que tendrá la administración que encabece Claudia Sheinbaum a partir de octubre, será el de garantizar la seguridad a la población, las empresas y los trabajadores del país, terminando con la nociva práctica de la indolencia oficial ante la actuación impune y libre de la delincuencia, algo que ha alentado con su pasividad el gobierno de López Obrador.

Las cifras oficiales que proporciona el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) indican que, hasta el inicio de esta semana se habían registrado en el país cerca de 190 mil homicidios dolosos, la cifra más alta de los últimos treinta años. Y hablamos de un gobierno que no ha concluido.

Pese a que en el pasado el panista Felipe Calderón y el priísta Enrique Peña Nieto fueron cuestionados por el alto número de muertos en sus gobiernos, es el de López Obrador el más sangriento en comparación con los demás del período neoliberal, como gusta llamarles Andrés Manuel.

No es casualidad, porque si bien con Calderón se inició lo que sus detractores llamaron “la guerra contra el narco”, fue con López Obrador cuando las acciones de aplicación de la ley a los delincuentes se relajaron, pues desde un inicio el actual presidente anunció que repartiría abrazos a los criminales, en vez de enfrentarlos con toda la fuerza de la ley, como lo marcan sus responsabilidades.

El resultado está a la vista, pues pese a la creciente intervención de los militares y marinos en tareas de seguridad interior, no obstante contar con todos los recursos económicos, materiales, tecnológicos y humanos para imponer el orden, el gobierno de Andrés Manuel los ha dejado atados de manos y nada pueden hacer esas instituciones mas que quedar a merced de los deseos presidenciales de no molestar a los delincuentes.

Los casi 190 mil homicidios dolosos son una muestra de que la descomposición en el país es creciente, imparable y preocupante para quienes esperaban que este gobierno que se dice humanista, marcara una diferencia respecto los anteriores.

Finalmente, la crítica de López Obrador a sus antecesores por la violencia descontrolada siempre fue una de sus banderas. Y bueno, miren en lo que terminó su gobierno: Eso habla de lo que realmente pensaba.

Sin duda, Sheinbaum sabe que debe modificarse la estrategia de seguridad y de combate al crimen. O mejor dicho, que debe implementarse una, porque evidentemente no existe.

La mejor prueba es el número de homicidios dolosos, la cantidad escandalosa de desaparecidos, así como la cifra creciente de delitos del fuero federal y hasta los que se derivan de esos a partir de la impunidad que tienen garantizada los delincuentes.

Si para corregir el rumbo de lo que ha hecho deficientemente Andrés Manuel debe acercarse más a las fuerzas armadas, Claudia recibirá el reconocimiento de quienes votaron por ella y hasta de quienes no, por el simple hecho de querer hacer algo diferente, algo correcto en una tarea que es parte de sus responsabilidades principales.

Y especialmente, porque lo estaría haciendo como una forma de querer marcar una diferencia respecto a quien ya se va.

Tener una propuesta sensata, responsable en materia de seguridad, tener una estrategia que refleje su verdadera postura -no la de Andrés Manuel- respecto al trato que deben recibir los que violan la ley en todas sus formas, hará que se le vea como alguien que efectivamente es diferente, inteligente y con deseos de contrastar su estilo personal de gobernar con el que tiene López Obrador, más cercano al del viejo priísmo que al del humanismo que dice representar.

AVANZA LENTA LA RECUPERACIÓN EN LAS LAGUNAS

El reporte que ayer entregó la Comapa Sur al gobernador Américo Villarreal Anaya, asegura que aunque va lento, el proceso de recuperación del nivel en el sistema lagunario avanza bien.

Los municipios de la zona sur del estado padecen una crisis hídrica que se complicó desde hace tiempo, por la prolongada ausencia de lluvias, principalmente.

Pese a las acciones preventivas y al monitoreo constante de meses atrás, las cosas no mejoraron.

Sin embargo, por gestiones de Américo se logró que se hicieran trasvases de los ríos Tampaón, en San Luis Potosí y del Guayalejo, con lo que se espera paliar aunque sea un poco la situación.

Aunado a eso, la Comapa Sur y el gobierno estatal realizan el reparto de agua en pipas y la colocación de isotanques, pero evidentemente eso es insuficiente para atender la enorme demanda del líquido de casi un millón de habitantes, sin contar a las empresas, comercios e industrias.

Y aunque el esfuerzo es notable y se hace lo necesario para resolver una crisis que no depende del factor humano, con lo que hay sí puede todavía hacerse un reparto eficiente, ordenado, planificado y suficiente para que las decenas de miles de familias tengan acceso al agua.

No se trata solo de entregar a cuentagotas el líquido, sino de hacerlo eficazmente, pues de lo contrario, el avance se diluye y la molestia ciudadana crecerá.

ESCOTILLA

Hay muchas colonias de Tampico y Ciudad Madero en las que después de dos semanas sin agua, les llegó por un período de veinte minutos y solamente un poco.

Eso sucedió justo el domingo después de las 8 de la mañana. Ojalá pronto se empiece a regularizar el abasto.

abarloventotam@gmail.com

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