Hay municipios de Tamaulipas, que, aunque ganaron los gallos de su mismo partido, la mayor parte de los trabajadores de confianza tendrán que abandonar la nómina, esa es regla de oro.
Algunos empleados de las administraciones quieren aprovechar, chicle y pega, que ganó alguien del mismo color, para ver sí los heredan, como si fueran bultos de papa y limones, a la próxima administración, aunque (la neta ) sirven más las escobas viejas y con tres pelos de palma que les dejarán, que ellos en el Gobierno.
Ellos, ya saben, que su trabajo inició con el primer día de la administración y que ellos se van, en paquete, con el Alcalde, el último día de su Gobierno municipal, por lo que se avecina su última raya.
Aunque, siempre sucede, que los grupos cercanos a los alcaldes, los que se creen del Club de Tobby, los fieles y amigos cercanos del presidente, se aferran a no irse de la nómina.
Pero, la mayoría, se la pasaron de tres a seis años, cobrando por llevarles chismes al presidente, y por cargarle la maleta, con sueldazos de hasta los 40 mil pesos, pero deje usted los sueldos, algunos se volvieron proveedores en tiempos de la pandemia, pero eso luego se lo cuento con nombre y apellido.
Pero, algunos se resisten, le lloran y rezan todos los días para que ocurra un milagro para agarrar un padrino o madrina que les asegure su continuidad en la nómina del Ayuntamiento.
Andan que no han podido dormir, pues están acostumbrados a cobrar por lambiscones o por no hacer nada, por sólo llevarle chismes y argüendes a los presidentes Municipales.
Se aterran al darse cuenta de que solamente les quedan, un promedio de 84 días en la nómina y después pasaran a ser parte de la banca de desempleados de la zona donde radican.
Aunque, eso, está muy cañón, pues los alcaldes electos traen su propia raza, sus propios compromisos que cumplir, además, su ciclo ya terminó, así de simple, por lo que deben de darle paso a los que siguen.
Hay funcionarios que tienen varios años cobrando por patear el bote y no se llenaron de succionar y de succionar del erario, por lo que están insistiendo en quedarse “” trabajando””.
Y este tipo de historias, están pasando en varias comunas emanadas de Morena en el estado, pero no se vale, se tienen que ir, su tiempo terminó, los tienen que correr y poner de patitas en la calle.
Hay alcaldes MORENOS salientes, que se han atrevido a querer entregar a su sucesor una “LISTA DE SUS AMIGOTES” ,para ver si los deja como Director de Copias, Director de Pasteles o los coordinadores de los sopes y las tortas de la barda para los almuerzos, o para que repitan como el Rey Feo del próximo Carnaval.
Digo, porque no saben hacer nada, la mayoría son unos inútiles, buenos para nada y quieren seguir sobreviviendo de la misma manera, pero no debe de pasar, la gente ya sabe quienes se quieren quedar en la nómina.
Ojalá que los alcaldes salientes quisieran recomendar a su gente que tiene doctorado, a los que son bilingües, investigadores SIN (Sistema Nacional de Investigación ), a los que tienen carrera profesional pero no, quieren recomendar a los que tienen perfil de que al poner un pie en la calle están condenados que como desempleados, se irán de microbuseros o a vender ceviche y empanadas a la playa de Miramar, no es un delito, pero así terminan siempre, porque se dedicaron a hacer maldades y enemigos.
MÁS DE LO MISMO CON CLAUDIA
A la presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, ya le gustó acaparar los reflectores y los medios de comunicación con sus destapes.
Donde lo más esperado era ver el hueso que le iba a tocar a Mario Delgado y le dieron la Secretaría de Educación, después de venir como Presidente Nacional de Morena y Líder en la Cámara de Diputados Federales.
Seguramente será el funcionario Federal con más power, pues tiene colmillo político y es el que realmente le sabe a este changarro de la polaka, tal vez, más que la propia presidenta electa.
Póngase buzo, este personaje, tiene muchos amigos tamaulipecos y no descarte que , algunos de ellos, aparezcan en cargos Federales y estatales, dependientes del Gobierno de la Doctora.




