En días pasados, el peso mexicano empezó a experimentar cambios significativos, con respecto al precio del dólar, lo que ha sido motivo de preocupación en los mercados.
Cabe señalar que, aunque nuestra moneda se encuentra en constante movimiento, en esta ocasión la volatilidad de nuestra moneda se debe a sucesos que han sucedido del otro lado del mundo, específicamente en Japón.
Para conocer un poco el contexto. Mientras todos los bancos centrales alrededor del mundo subían su tasa de interés para contener la inflación, el banco central en Japón mantenía su postura de no aumentar su tasa y mantener márgenes negativos. Esto significa que en lugar de obtener dinero por tener el dinero depositado en el banco, se tenían que pagar intereses por tener esos recursos en una institución bancaria.
La intención del gobierno japones era que el dinero circulara y se favoreciera la inversión y el consumo. Pero, derivado de la persistente inflación que se ha generado desde la pandemia de covid-19, las autoridades monetarias del país asiático consideraron que era un buen momento para aumentar sus tasas de interés, dejar atrás las tasas negativas y mantenerse o estar muy cerca del cero.
Así que, cuando la tasa de interés del país nipón aumentó muchos inversionistas que habían pedido dinero prestado, en yenes, para invertir en dólares y obtener rendimientos, tuvieron que vender rápidamente estas inversiones para devolver el dinero que se había solicitado. Por lo que, al deshacerse de una cantidad considerable de inversiones en dólares, los flujos de inversión que e encuentran en México se detienen y a u vez el precio de nuestra moneda cae.
La volatilidad del tipo de cambio afecta los ahorros o inversiones que se tienen en dólares o en instrumentos financieros que están vinculados con esta moneda, lo que puede conllevar a perdidas significativa para los inversores si es que no hay una adecuada gestión del riego.
Dado que la volatilidad del tipo de cambio puede ser impredecible, es importante conocer cuáles son los efectos que se pueden tener en el bolsillo de los hogares mexicanos. En ese sentido, es posible que aquellas familias que consumen productos que son importados desde el país del norte, sufran cambios de precio.
Por otra parte, para las familias que ahorran o invierten en instrumentos ligado al dólar es importante mantener un monitoreo constante de las fluctuaciones que pueden surgir en el tipo de cambio; así como los factores que las cusas. De este modo, se pueden tomar decisiones informados sobre estrategias de inversión.
También, evita concentrar todos los recursos económicos en un solo frente de inversión, ya que diversificar tus inversiones te permitirá gestionar el riesgo al que se está expuesto. Además, dentro del mercado financiero siempre hay ganadores y perdedores, por lo que si hay algún instrumento de inversión en el cuál se estén generando pérdidas, es posible que haya otro instrumento en el que la situación le esté beneficiando.
En conclusión, la volatilidad en el tipo de cambio, como la que se ha observado en días atrás, es un recordatorio del mundo globalizado en el que vivimos, e incluso sucesos que ocurren a miles de kilómetros de distancia de nuestro país afecta de forma directa o indirecta nuestras finanzas personales.
Por ello es crucial que los bolsillos de los hogares mexicanos estén preparados para las dinámicas que se pueden presentar en la economía y que no salgan afectadas nuestras finanzas familiares.



