El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, expuso en 2022 que “si queréis reconocer a un ultraderechista hay un método que no falla:
“Siempre se opone – dijo- a cualquier avance social, se opone al alza de los salarios mínimos, se opone a la subida de las pensiones, se opone a reducir la precariedad laboral, se opone al ingreso mínimo vital que es una paguita, se opone a la fiscalidad justa, se opone a la política de igualdad entre hombres y mujeres, niega la evidencia científica que estamos ante una emergencia climática.
“Y cuando no consigue bloquear esos avances por la vía democrática porque la ciudadanía les da la espalda – alertó– lo que hacen es oponerse a la democracia y recurrir al asalto de las instituciones democráticas”, como lo hicieron los seguidores de Donald Trump con el asalto al congreso de los Estados Unidos en 2020 y el intento golpista de Jair Bolsonaro en Brasil.
Pero ¿cuál es el antídoto contra la ultraderecha?, de acuerdo con el Papa Francisco, la justicia social.
En una entrevista que ofreció al periodista y analista político argentino, Gustavo Sylvestre, el 30 de marzo de 2023, cuando el comunicador le preguntó ¿cuál es el antídoto contra la derecha? el pontífice de la iglesia católica respondió: “La justicia social, no hay de otra. Si vos querés discutir con un político o pensador ultraderechista habla de justicia social”.
También dejó claro el líder religioso que cuando llega al gobierno un político que ayuda a los que menos tienen, los representantes de la ultraderecha alzan inmediatamente la voz y lo acusan de comunista y le inventan delitos, como ocurrió en Brasil con Lula Da Silva y Dilma Rousseff, al primero lo encarcelaron por un acto administrativo menor y a la segunda la destituyó el congreso por presuntos actos de corrupción.
A pesar de que a decir del jerarca del Vaticano eran servidores públicos honestos.
El gobierno de Washington, por otra parte, que se ha autoproclamado el policía del mundo y campeón de la justicia y la democracia, fustiga a los gobernantes incómodos, pero guarda silencio ante los nefastos que acatan sus directrices, como el presidente de Argentina, Javier Milei, que realizó una mega estafa con criptomonedas.
Si el autor de una fechoría como esa hubiera sido el presidente López Obrador ya habría financiado a la oposición mexicana a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) que en 2024 otorgó un millón de dólares a la agrupación “Mexicanos Contra la Corrupción” fundada por el junior Claudio X González, para deponerlo y encarcelarlo.
Cualquier parecido entre las denuncias del mandatario español con el PRI y el PAN es mera coincidencia. Cuando los representantes de estos partidos estaban en el poder elogiaban la democracia, sin embargo, ahora que gobierna Morena afirman que es una dictadura y un peligro para la democracia.
Además, con el pretexto de que el Estado es un mal administrador, enajenan las empresas estatales, como hizo Salinas, y promueven que los bienes, funciones y servicios estatales, igual que la explotación de los recursos naturales de las naciones pasen a manos de empresas privadas extranjeras.
En México, como es del dominio público, los legisladores del PRIAN votaron en contra de las pensiones a adultos mayores, discapacitados y becas a estudiantes pobres, y cuando gobernaban al país se opusieron a elevar los salarios mínimos, argumentaban que elevarían la inflación.
Por si eso no fuera suficiente, exentaban del pago de miles de millones de pesos de impuestos a los grandes empresarios.
Por. José Luis Hernández Chávez