Como es costumbre, con el inicio del año los gobiernos locales y los organismos públicos descentralizados y las Oficinas Fiscales ponen en marcha programas de captación de recursos a partir
del cobro del impuesto predial, del consumo anual anticipado del servicio de agua potable y drenaje, o del pago de derechos vehiculares.
Claro que esto no tiene nada de extraordinario, porque forma parte de las responsabilidades inherentes a todo ente público; sin embargo, en un contexto en el que la economía familiar se ve impactada por los gastos decembrinos, el reto para los gobiernos locales, estatales y el federal es precisamente obtener ingresos desde los primeros días del año.
En Tampico, Ciudad Madero y Altamira, las administraciones de Mónica Villarreal Anaya y de Erasmo González Robledo comenzaron con campañas para otorgar descuentos del 15 por ciento en el pago anual anticipado del impuesto predial durante enero, porcentaje que se mantendrá en febrero, aunque en menor proporción, con la idea de seguir captando recursos de los ciudadanos.
Lo mismo sucede con organismos como la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) Sur, así como con las Oficinas Fiscales pertenecientes al gobierno estatal, que se suman a estas acciones con el mismo objetivo.
Mantener una buena salud financiera se logra a partir de una administración eficiente de los recursos disponibles, de una planeación cuidadosa y de una visión responsable en el uso de ese dinero; pero todo ello no podría concretarse si los gobiernos locales y las entidades públicas no logran aumentar sus ingresos propios.
El reto al que se enfrenta toda administración y dependencia es ese. No es algo oculto ni representa un misterio difícil de descifrar: es, simple y sencillamente, el equilibrio entre el gasto y lo que se genera de manera propia.
En el caso de los ayuntamientos, esto corresponde a diversos apartados, pero el impuesto predial representa, por sí mismo, una parte sustancial de los ingresos contemplados en los presupuestos que cada año se elaboran para cubrir las necesidades de las ciudades.
Por ello, ver que los gobiernos de Tampico, Ciudad Madero y Altamira le apuestan al fortalecimiento de sus finanzas a partir del aprovechamiento del impuesto predial como principal recurso propio es una buena señal, pues conforme se modifican las fórmulas de distribución de participaciones federales o se asignan recursos a estados y municipios en un entorno cada vez más restringido del gasto público, se vuelve necesario encontrar soluciones desde lo local.
Es lo que se está haciendo con algo que parece ordinario, pero que en los municipios del sur de Tamaulipas ya significa una tradición: ver que, en los primeros días del año, hay ciudadanos que acuden a cumplir con esa responsabilidad para aprovechar los descuentos y hacerlo antes de que entren en vigor aumentos en este tipo de rubros.
Decía líneas arriba que el fortalecimiento de las finanzas municipales a partir de la generación de ingresos propios es un reto, porque de acuerdo con cifras oficiales -particularmente del monitoreo que realiza de manera regular el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a las finanzas públicas estatales y municipales-, en la zona conurbada el porcentaje de recursos generados a nivel local es bajo en comparación con el total disponible cada año.
Según estos números, los ingresos propios oscilan entre el 12 y el 18 por ciento, cifras altas si se comparan con el promedio del 12 por ciento que prevalece en el resto de los municipios de la entidad. Es decir, aunque la proporción es baja, la zona conurbada destaca a nivel estatal.
Estos ingresos son una mezcla de rubros como el impuesto predial, derechos, aprovechamientos y productos, que al final de cuentas forman la base de recursos con los cuales los municipios sostienen parte de su operación, la prestación de servicios y la realización de obras, aunque todavía en una proporción menor.
Así, la puesta en marcha de campañas de recaudación de ingresos propios derivados del impuesto predial representa un esfuerzo que, aunque permanente, recibe cada inicio de año un impulso fuerte para buscar la mayor captación posible.
Recaudar lo más posible es un reto constante para los gobiernos locales y los entes públicos, porque además de demostrar eficacia en la implementación de esquemas de cobro, pueden dejar constancia de que es posible alcanzar niveles importantes de ingresos propios y, en su caso, disminuir la alta dependencia de las transferencias federales y estatales.
Para los municipios de la zona conurbada del sur de Tamaulipas, lograr que una alta cantidad de ciudadanos acuda a pagar el impuesto predial durante enero -y, especialmente, durante el primer semestreserá clave para avanzar en sus planes de consolidar una fortaleza financiera desde el arranque del año.
Ese ha sido siempre el reto principal, porque en la medida en que se incentive el pago del predial y de otros conceptos que generan recursos propios, se fortalecerá la posición financiera de los gobiernos locales y se podrán buscar alternativas para incrementar su participación en la distribución total del presupuesto anual.
Un hecho indiscutible es que no a todos les gusta cumplir con sus obligaciones ciudadanas, ya sea a nivel municipal, estatal o federal, pero precisamente por ello este tipo de campañas de recaudación adquiere relevancia en la construcción de sociedades más responsables, que cumplan y también exijan a las autoridades hacer lo propio.
ESCOTILLA
También es casi una costumbre extendida que, al comienzo de cada año, en los gobiernos estatales o municipales se realicen cambios en los equipos de colaboradores de gobernadores y alcaldes.
Entre que se concretan o se descartan los movimientos que se dan por hecho a nivel de rumor, las especulaciones ponen nerviosos a muchos integrantes de los ayuntamientos de la zona conurbada.
Al menos donde ya se confirmaron ajustes fue en Altamira, donde estos movimientos en la estructura administrativa perfilan a quienes seguramente serán promovidos de cara a lo que viene en el terreno electoral en 2027.
Otro de los municipios donde los trascendi- dos apuntan a posibles cambios es Tampico, pero hasta anoche no se había confirmado la salida de por lo menos dos funcionarios de primer nivel. Los próximos días serán clave




