CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- A raíz de recientes conflictos internacionales que involucran a Estados Unidos en América Latina, han resurgido episodios históricos que recuerdan las incursiones militares emprendidas por ese país desde el siglo XIX. Uno de ellos, poco conocido fuera del ámbito académico, ocurrió en Tamaulipas, cuando tropas estadounidenses ocuparon de manera bélica Ciudad Victoria en 1846.
El historiador tamaulipeco Alberto Rodríguez rescató este pasaje a través de una publicación digital, en la que documenta cómo se dio la ocupación de la entonces joven capital del estado durante la guerra entre México y Estados Unidos.
De acuerdo con su investigación, a finales de 1846 las fuerzas estadounidenses ingresaron a Ciudad Victoria, lo que obligó al entonces gobernador Francisco Vital Fernández a trasladar provisionalmente los poderes del estado a la ciudad de Tula, ante la imposibilidad de sostener la sede gubernamental.
La entrada de las tropas se realizó sin resistencia armada, debido a la ausencia de milicia local. Aun así, el hecho tuvo repercusión nacional, ya que diversos diarios del país comenzaron a informar sobre la ocupación de la capital tamaulipeca.
La presencia militar extranjera se extendió del 25 de diciembre de 1846 al 4 de enero de 1847.
Inicialmente arribó el contingente del general Zachary Taylor, seguido por el del general Paterson; en conjunto, sumaban alrededor de 2 mil 300 soldados de infantería y un centenar de caballería.
Posteriormente, el general John A. Quitman se instaló en la residencia del gobernador, ubicada frente a la Plaza Hidalgo, inmueble que hoy alberga el hotel Los Monteros.
Más tarde, la llegada del general Twiggs incrementó la fuerza invasora hasta cerca de 7 mil soldados, quienes establecieron campamentos en zonas como Tamatán, el camino a Pajaritos (actual ejido Guadalupe Victoria) y la vega conocida como la del “Tío Bruno”.
Durante su retirada, las tropas incendiaron varias viviendas, dejando huellas materiales del conflicto. Tras la salida de los invasores, los poderes del estado regresaron a Ciudad Victoria, aunque el gobernador Fernández enfrentó un escenario de inestabilidad política y disputas internas por el control del poder.
Este episodio histórico recuerda que Tamaulipas también ha sido escenario de invasiones extranjeras y conflictos internacionales que, aunque muchas veces olvidados, ayudan a comprender la compleja relación histórica entre México y Estados Unidos.
Por. Antonio H. Mandujano
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