7 enero, 2026

7 enero, 2026

EU, otra historia de terror

POLVO DEL CAMINO/ MAX AVILA

Después de lo sucedido en Venezuela se comprueba que estamos en manos de un enajenado que tiene a su disposición temible ejército con el que puede hacer lo que le dicte su rechingada gana. No se trata de ninguna película de ficción sino de realidad que coloca a la humanidad en los albores de una probable guerra. En este sentido falta conocer la reacción de China, Rusia, Corea del Norte y de la Unidad Europea que como diría el clásico, “tienen con queso sus tortas”.

El asunto es que peligramos todos y con mayor razón los mexicas maldecidos por una vecindad diabólica cuyo gobierno no tiene respeto por la vida humana, mucho menos por la narrativa respecto de soberanía o valores de naciones cuyas historias dejaron dolorosas experiencias producto de invasiones, agresiones y desde luego genocidios al más puro estilo del imperio abusador de los débiles.

Ya no es secreto que Trump recupera y aplica la tradición racista gringa. La crueldad con que son tratados los migrantes es muestra del odio hacia semejantes considerados inferiores e indignos de una sobrevivencia mejor. Tampoco es secreto que disfruta haciendo daño a los demás presumiendo la frialdad de los verdugos de la Edad Media que con singular alegría decapitaban a inocentes por mandato de los poderosos en turno.

Lo cierto es que el mundo se estremeció ante la invasión de EU a Venezuela vulnerando fronteras y asesinando a decenas en nombre de la ilegal voracidad del capitalismo salvaje. A Trump no le interesa Nicolás Maduro sino las enormes reservas de petróleo que posee dicho país. Recordéis la advertencia de que EU recobraría “lo suyo”, y esto no es otra cosa que los recursos naturales.

Usted dirá que también era necesario eliminar la dictadura y tiene razón, pero no por medio de la fuerza y menos llegada del exterior. Estamos de acuerdo en que los dictadores deben caer sean de tendencia o filiación que fueren, pero ha de ser resultado de movimientos de alto impacto social que obliguen al cambio de sistema, de preferencia sin violencia y teniendo como argumentos la razón, la democracia y la justicia en todas sus manifestaciones, no como lo hicieron los gringos bombardeando puntos estratégicos a su intención, pero incluyendo sectores residenciales.

Nicolás Maduro tuvo la oportunidad de evitarlo de no haber insistido en la reelección, pero le ganó la ambición de permanecer al frente de un régimen sin futuro, es decir, abandonado por presuntos aliados que consideró para siempre y que, a la distancia observan los hechos criticando solo con palabras. Pudo hacerse a un lado y permitir elecciones libres aun con el riesgo del triunfo de la derecha. Al final de cuentas la sociedad no tiene obligación de soportar a quienes la mantienen literalmente con la bota en el cuello a merced de caprichos y ocurrencias, padeciendo hambruna y sufrimientos incontables. Las dictaduras son las más terribles pestes que han azotado a la civilización. Y ni modo que sea invento. Desde luego ello no justifica la cobarde acción de Trump quien de manera cínica amenaza atacar otros países.

Y ni como negar que el peligro asecha con sus declaraciones relativas a que “algo se tiene que hacer con México”. Y ya vemos que el tipo actúa sin dejar nada a la imaginación. Doña Claudia debe considerarlo sin la pasión e idealismo de los viejos tiempos. Ella condena la invasión a Venezuela y EU responde recordando que los grupos delictivos condicionan el avance y gobernabilidad de la 4T. El atrevimiento gringo lleva hasta la afirmación de que la Señora Presidenta “tiene miedo al crimen organizado”… Gracias a EU otra historia de terror en América Latina apenas empieza.

SUCEDE QUE

Este domingo fue Día Nacional del Periodista. Este columnista en su novela Érase un Periodista escribió: “Todo inicio es difícil, pero en el periodismo lo es más. No se trata de vocación que al llegar a una redacción debe estar definida, ni de capacidad que has de demostrar a través del trabajo concreto, o de sensibilidad esta parte que por su naturaleza está implícita, sino de involucrarte en un ambiente complicado donde intereses de todo tipo asechan y comprometen la autenticidad del oficio”. (Capítulo X11, página 135).

Y hasta la próxima.

Por. Max Ávila

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