10 enero, 2026

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Alan regala vida a otros

Tras ser diagnosticado con muerte cerebral, la donación de órganos de Alan Yandel, de 17 año, salvará la vida de pacientes en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

TAMPICO, TAMAULIPAS.- La decisión de una familia del sur de Tamaulipas, este viernes convirtió el dolor en esperanza.

Desde el Hospital General Regional No. 6 del IMSS, la donación de órganos de un joven de 17 años abre una nueva oportunidad para pacientes en lista de espera en distintas ciudades del país.

Un legado de amor al prójimo es el que deja Alan Yandel Ríos Salazar, joven de 17 años diagnosticado con muerte cerebral en el Hospital General Regional No. 6 del IMSS, cuya donación de órganos permitirá salvar y mejorar la calidad de vida de personas que esperan córneas, riñones y tejido músculo-esquelético en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Desde pequeño, Alan Yandel padecía asma y bronquitis; el pasado 30 de diciembre, aproximadamente a las 11 de la noche, presentó una severa crisis respiratoria que obligó a su traslado de urgencia al hospital, donde permaneció internado hasta este viernes, para recibir atención médica especializada.

Su padre, Néstor Allan Ríos Zapata, recordó los momentos críticos que marcaron el inicio de la lucha por su vida.

“Muchas veces tuvo ataques y se le calmaban, pero esta vez fue demasiado fuerte. Cuando llegué, unos vecinos lo tenían cargando; apenas podía respirar. En el Seguro prácticamente ya había fallecido, pero lo revivieron en urgencias”.

Expresó que pese a los esfuerzos médicos, el daño neurológico fue determinante.

“Tuvo convulsiones que no podían controlar; el pronóstico no era bueno por la falta de oxígeno en el cerebro. Aun así, estaba luchando”.

Con voz entrecortada, su madre, Martha Giovanna Salazar Villarreal, lo describió como un joven noble y solidario.

“Le gustaba mucho dibujar, los videojuegos… era el niño más bondadoso que podía existir. Estaba por terminar su último semestre”.

El tío del menor, Cristian Villarreal, reconoció el acto de amor de Alan y la fortaleza de sus padres al autorizar la donación.

Expresó que aún en medio del dolor, la familia pensó en quienes hoy esperan una segunda oportunidad de vida.

Alan Yandel vivía con su madre y su hermana María Valentina, de 14 años, en la colonia Francisco I. Madero de Ciudad Madero.

Era estudiante de preparatoria; se encontraba a un semestre de concluir sus estudios y aspiraba a continuar su formación profesional en Administración de Empresas, con un promedio general de 8.

La mañana de este viernes, familiares y seres queridos, vestidos de blanco y portando globos y rosas del mismo color, se reunieron en el exterior del hospital con apoyo del personal médico y de enfermería del IMSS ingresaron para despedirlo.

La vida de Alan Yandel continúa en otros cuerpos. A veces, el verdadero final es apenas el comienzo.

Por Cynthia Gallardo
Expreso La Razón

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