CIUDAD MANTE, TAMAULIPAS.- El comercio informal en la ciudad enfrenta un creciente clima de inconformidad, desconfianza y decepción ante lo que consideran un manejo opaco y discrecional del cobro por uso de la vía pública por parte de la Tesorería municipal, ya que —aseguran— no existe claridad ni rendición de cuentas sobre el destino real de los recursos recaudados.
El principal cuestionamiento se centra en la marcada discrepancia entre el padrón oficial de comerciantes registrados, que reporta apenas 884 personas, y la estimación real de al menos 2,500 comerciantes que diariamente utilizan espacios públicos para vender en distintos puntos de la ciudad.
De acuerdo con los propios vendedores, el padrón municipal no contempla los pagos que realizan comerciantes que se instalan de manera regular en al menos diez mercados rodantes que operan durante la semana: los lunes sobre diversas vialidades; los martes en la colonia Arbustos; los miércoles en la colonia Azucarera; los jueves y viernes en modalidad nocturna en la colonia Linares; los sábados en la Plaza Aarón Sáenz, Plaza de los Fundadores y la ciclopista de la colonia Nacional Colectiva; y los domingos en la rotonda del Parque Irrigación.
A estos ingresos se suman los cobros extraordinarios aplicados a circos y comerciantes foráneos que arriban a la ciudad durante todo el año, recursos que —según denuncian— tampoco quedarían debidamente reflejados en los registros oficiales de la Tesorería municipal.
Comerciantes afectados han denunciado de manera reiterada la falta de transparencia, cobros excesivos y una aplicación selectiva de la normativa, generando la percepción generalizada de que el pago por uso de la vía pública se aplica de manera discrecional: mientras algunos sectores son inspeccionados y cobrados de forma estricta, otros operan con mayor libertad o sin supervisión alguna.
“Nos cobran entre 10 y 20 pesos diarios, o más si tienes varios toldos, aunque las ventas estén bajas”.
“Pagamos porque queremos trabajar de manera legal, pero exigimos saber a dónde va a parar el dinero de los comerciantes que no aparecen en el padrón”, expresaron vendedores inconformes.
Los propios comerciantes han realizado un ejercicio de estimación que refuerza las dudas. Tan solo con los 884 comerciantes registrados que pagan entre 10 y 20 pesos diarios, el municipio estaría recaudando alrededor de 265 mil 200 pesos mensuales.
Sin embargo, cuestionan el destino de aproximadamente 484 mil 800 pesos mensuales correspondientes a los 1,616 comerciantes que no figuran en el padrón, pero que también pagan diariamente por ocupar la vía pública. En ambos casos, la suma anual representaría ingresos millonarios que no son transparentados.
Ante este escenario, los comerciantes aseguran sentirse utilizados únicamente como un mecanismo de recaudación, sin respaldo institucional ni condiciones equitativas para ejercer su actividad.
Por ello, no descartan solicitar la intervención del Gobierno del Estado y de diputados locales, con el objetivo de obligar a la Tesorería municipal a transparentar el padrón real de comerciantes informales y el total de los recursos recaudados.
La exigencia es clara: que las inspecciones, cobros y tarifas se apliquen bajo principios de legalidad, equidad y transparencia, y que se rinda cuentas de un recurso público que —afirman— se maneja en la opacidad.
Mientras tanto, la pregunta sigue abierta entre el comercio local: ¿dónde está ese dinero, en qué se utiliza y por qué no se reporta con claridad?
POR RAMIRO ORTEGA
EXPRESO LA RAZÓN




