13 enero, 2026

13 enero, 2026

En Tamaulipas, las mujeres van primero

A BARLOVENTO/ TOMÁS BRIONES

En Tamaulipas, cuando se habla del futuro político marcado por los comicios de 2027 y 2028, las mujeres van primero. Por los temas de género y por capacidad, ellas llevan una ventaja notable cuando se analizan las opciones.

Ayer les comentaba que este mes marca el inicio de una actividad pública y política más dinámica para varios personajes de la escena tamaulipeca que, de manera orgánica, son considerados relevantes para el futuro.

No es desconocido que Morena es el partido que genera mayor interés, al ser el gobernante y controlar el Congreso local, así como la mayoría de los municipios, las diputaciones federales y las senadurías.

Y aunque el bloque oficialista, integrado por Morena, el Partido Verde (PV) y el Partido del Trabajo (PT), ya tiene fisuras —porque el Verde ha dado visos anticipados de querer ir solo en la lejana contienda por la gubernatura en 2028, mientras que el otro prefiere mantener el frente—, esas grietas no necesariamente se convertirán en fracturas graves.

No parecen poner en riesgo el eventual triunfo del partido gobernante y sus aliados, pues Morena es el único que cuenta con la estructura territorial, los recursos y la capacidad política para ganar, incluso sin el acompañamiento del Verde o del PT.

Como sea, en solitario o en alianza, el bloque oficialista será indudablemente el más fuerte y, desde ahora —si no ocurre algo extremadamente letal para el movimiento de aquí al día de la elección—, podría darse por descontado que garantizará la continuidad.

Volviendo al tema de las y los actores políticos que empezaremos a ver con mayor frecuencia fuera de sus territorios locales, anote a quienes desde hace meses fueron colocadas en la lista de aspirantes naturales por su pertenencia al género femenino.

Lo políticamente correcto dicta eso y, en Tamaulipas, nadie va contra la tendencia nacional. Por ello, el grupo de posibles interesadas fue el primero en ser mencionado públicamente. Incluso, hay quienes consideran que puede ejercerse presión por ese lado si, a nivel nacional, el reparto de candidaturas por género se complica en algunos estados.

Por eso las mujeres van primero: porque no solo es el factor de género —el que más influirá en la decisión de definir si la candidatura al gobierno estatal se entrega a un varón o a una fémina—, sino porque Morena desea mantener una tendencia que hasta ahora le ha funcionado electoral y políticamente.

Esa tendencia marca que perfiles como la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal; las senadoras Olga Patricia Sosa Ruiz y Maki Esther Ortiz Domínguez; así como la nueva Comisionada Política Nacional de Asuntos Políticos del PT en el estado, Cendy Robles Méndez, aparecen en la lista que, en definitiva, competirá internamente para seleccionar a la propuesta femenina por la gubernatura.

A menos, claro, que la distribución de nominaciones corresponda en Tamaulipas a un varón, lo cual no debería descartarse si se busca a quien represente al movimiento con elementos competitivos y probados en las urnas. Pero para eso faltan todavía más de dos años.

Lo que ahora tienen planeado las mujeres que realizan tareas públicas y políticas mencionadas es aumentar su presencia territorial y mediática, a través de recorridos, eventos y visitas tanto a municipios alejados de sus localidades de base como a la capital, o mediante la organización de encuentros, ferias y congresos que les sumen popularidad.

Lo mismo será importante encabezar un acto oficial que atender una invitación a comer en algún ejido; encabezar ferias de pueblo y fiestas religiosas, o acudir a cuanto evento organicen la sociedad civil o los empresarios.

Estar presentes y en la memoria colectiva para cuando llegue el momento de pujar por la nominación —o por lo que políticamente se pueda obtener en caso de no lograrla— es el propósito.

Sí, en política las mujeres van primero en Tamaulipas, porque la cuestión de género en la definición de la lejana candidatura será determinante. Como he dicho, la corrección política dicta eso, pero no resta méritos ni capacidad a quienes desde ahora son mencionadas como integrantes de ese selecto grupo de aspirantes morenistas.

Por cierto, en esa no tan reducida lista de posibles aspirantes hay quienes solo colocan a la senadora Sosa Ruiz y a la alcaldesa Canturosas Villarreal, pero no a la senadora Maki Ortiz ni a la comisionada del PT, Cendy Robles, quien realizó una campaña por la senaduría bastante aceptable. Eso es un evidente intento de invisibilizarlas y también constituye violencia política en razón de género.

Muy forzada aparece también la inclusión de la nueva presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Tania Gisela Contreras, a quien dentro del mismo movimiento no quieren contemplar con el argumento de que acaba de iniciar su periodo y que dejar el cargo para ir por una candidatura partidista sería un error.

Es cuestión de percepciones, pues Tania Contreras es una experta en temas electorales desde hace años, ha ocupado posiciones relevantes en el área jurídica del gobierno y del Congreso, lo cual la convierte en una opción viable si se decidiera a participar.

LAS POCAS OPCIONES DEL PAN

Aunque el PAN hace intentos por regresar a niveles aceptables de fortaleza política, como los que tuvo en la primera mitad del sexenio anterior, las circunstancias le complican el plan y, si acaso, aspira a recuperar algunos municipios y diputaciones locales y, quizá, un par de federales.

En la mira del PAN están localidades como Tampico, Ciudad Victoria, Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa, donde ha gobernado en ocasiones anteriores. Que lo logren se ve complicado en todos los casos, aunque el puerto y la capital podrían convertirse en nuevos bastiones azules si se combinan algunos factores.

Lo del PAN es más un buen deseo por ahora, ya que, si bien tienen como principal referente femenino a la senadora neolaredense Imelda Sanmiguel, no debería descartarse que nuevamente aspire a la candidatura la exalcaldesa de Matamoros, Leticia Salazar.

Otros no descartan a la excandidata a la alcaldía de Nuevo Laredo y al Senado, Yahleel Abdala Carmona, pero eso parece todavía menos probable. Ella está resuelta a ganar el Ayuntamiento en el puerto fronterizo del comercio internacional más importante de Latinoamérica.

Por. Tomás Briones

abarloventotam@gmail.com

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