QUERÉTARO, MÉXICO.- Hace 8 años Vanessa Dib perdió las piernas luego de someterse al retiro del DIU en una clínica de Querétaro, hechos que expuso en el podcast de Pepe y Chema. Durante su entrevista, reveló cómo ocurrió el procedimiento donde contrajo una bacteria hospitalaria que complicó su estado de salud y terminó como uno de los casos de negligencia médica más trágicos de los últimos años.
Vanessa inicialmente acudió a una clínica en Querétaro para retirarse el Dispositivo Intrauterino, ya que estaba traslocado, sin embargo, un error de diagnóstico culminó en que perdiera ambas piernas. Durante el procedimiento, el DIU se extrajo con pinzas sin realizar ningún ultrasonido o estudios de rayos X, métodos clave para confirmar la colocación del dispositivo y descartar complicaciones durante su retiro.
Diagnóstico erróneo la hizo perder sus piernas
Pese a que el retiro fue exitoso, tres días después acudió a una clínica por un dolor lumbar, a lo que se le diagnosticó lumbalgua aguda, sin ningún previo análisis. Su situación de salud empeoró, por lo que acudió a una sala de urgencias, donde perdió una considerable cantidad de sangre y sufrió deshidratación severa.

Los médicos a cargo de Vanessa le ofrecieron una respiración mecánica, la intubaron y recibió una transfusión sanguínea. Tras sufrir un paro cardíaco, requirió reanimación por 30 minutos, se le extirpó su útero y ovario y posteriormente se le amputaron ambas piernas.
CNDH exige un reparo para Vanessa
Ante la serie de errores cometidos en el diagnóstico y la cirugía, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación sobre la reparación integral del daño que merece la víctima, pues podría sufrir trastornos fisiológicos secundarios , alteración en su función sexual, así como trastornos psicológicos por la negligencia médica.

El organismo advirtió que la atención no fue oportuna ni adecuada, luego de que la víctima se viera obligada a usar prótesis que, si bien, se realizó como un procedimiento para salvarle la vida ante los efectos de la infección, esta cirugía ocurrió tras una inadecuada atención médica.
“El IMSS deberá otorgar a la víctima, de forma vitalicia, la atención médica que requiera como consecuencia de la discapacidad permanente y las secuelas que esta le genere, y deberá proporcionar todos los dispositivos de prótesis requeridos que le permitan su desplazamiento adecuado”, menciona el documento de la CNDH.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




