14 enero, 2026

14 enero, 2026

¿La envidia de Dinamarca y Reino Unido?

A BARLOVENTO/ TOMÁS BRIONES

Por. Tomás Briones

CORREO: abarloventotam@gmail.com

Si lo hubiera dicho el compañero Andrés Manuel, uno lo entendería como cualquier otra de sus ocurrencias, de esas que frecuentemente soltaba sin ruborizarse por decir verdades a medias.

Pero escucharlo de la presidenta Claudia Sheinbaum solamente puede significar que Zoé Robledo, Martí Bartres y David Kershenobich Stalnikowitz le están reportando datos parciales, que son demasiado optimistas y que sus cuentas son bastante alegres, pero alejadas de la realidad.

De acuerdo con la información que los responsables de las principales instituciones de salud pública han entregado a Claudia, México no solo es la envidia de Dinamarca, sino que también lo es ya de Reino Unido. No, no se ría. Puede indignarse, pero no se ría, porque no hay espacio para eso, la cosa es seria.

La presidenta Claudia Sheinbaum dijo ayer que el sistema público de salud en México ha mejorado sustancialmente en el último año, al grado que, en el IMSS, ISSSTE y sanatorios del Sistema IMSS Bienestar, aumentó el año pasado el número de consultas y cirugías.

También, afirmó que la eficiencia es tal, que los tiempos de espera para atención médica es igual al que prevalece en el sistema de salud de Reino Unido, pero que puede mejorarse más.

No hace falta ser demasiado listo para saber que eso es mentira. Ni el sistema de salud pública ha mejorado, ni el nivel de satisfacción aumentó y tampoco es posible que haya más consultas médicas otorgadas, pues no se ha incrementado la plantilla de personal, se sigue careciendo de especialistas y ni qué decir de los equipos y medicamentos.

Hay que entender la declaración presidencial en el contexto de algunas ligeras mejoras al sumar las consultas otorgadas por los hospitales incorporados al sistema IMSS Bienestar, pero eso n significa que la población derechohabiente del Seguro Social o del ISSSTE esté recibiendo una atención de más calidad.

Las carencias persisten y cada día parecen hacerse mayores porque el presupuesto es insuficiente para cubrir todas las necesidades. Y eso sucede en todo el país.

Alguien le está mintiendo a la presidenta y la hace quedar mal ante millones de personas que diariamente acuden a unidades del Seguro Social, del ISSSTE o de los demás hospitales públicos del nuevo sistema para atender a la población abierta.

Los tiempos para otorgar citas con médicos especialistas, para rehabilitación o para realizarse estudios de diagnóstico siguen siendo prolongados, hasta con meses de retraso.

El rezago acumulado es preocupante porque está directamente en riesgo la salud de millones de personas. La falta de medicamentos del cuadro básico puede estar cubierta, pero los controlados y los de padecimientos más delicados o que requieren tratamientos prolongados, siguen siendo un problema para decenas de miles de pacientes.

Lo de ayer debería entenderse como algo que la presidenta posiblemente no quisiera haber dicho, de saber cómo están las cosas realmente. Y en esto, nadie puede justificar el estancamiento del sistema de salud, su deterioro inexorable en general y el malestar que se genera cada día que van los derechohabientes a buscar atención médica.

En cualquier parte del país pasa eso: Lo mismo en Tijuana que en Monterrey, en Tampico que, en Guadalajara, en Querétaro o Morelia, en Coatzacoalcos que, en Villahermosa, en Mérida o en Chiapas. A donde se quiera ver, las cosas van de lo malo a lo peor.

No, no somos la envidia de Dinamarca ni de Reino Unido por tener mejores médicos, personal o un sistema de salud eficiente. No, tampoco somos su envidia porque en vez de 6 meses, una consulta se la asignan a un paciente del IMSS en 4 meses.

No hay punto de comparación, especialmente si ese tema es parte de las causas que abandera la izquierda teórica, empoderada desde el sexenio pasado y que ha hecho de este discurso una bandera irrenunciable.

Pero como decía, la culpa no es de la presidenta, pues ella solamente lee o habla de los temas cuya información le acercan sus colaboradores. No conoce en detalle la situación y por lo mismo, ignora la realidad.

No es su culpa porque tiene otras tareas por atender, aunque tampoco es excusa para no tratar de hacer una revisión profunda, detallada y realista de la situación que vive el sistema de salud pública del país.

Porque no se trata solamente de si le mienten con eso de que aumentó el número de consultas, de si se redujo el tiempo de asignación para atender a los derechohabientes o de si hay suficiente paracetamol en las farmacias de cada unidad médica.

Se trata de un problema de fondo que es mayor y tiene que ver con la corrupción estructural que afecta a cada institución desde hace décadas y que, pese a los esfuerzos que ha realizado cada presidente, no ha podido terminar.

Y esa problemática se la encargó desde el inicio a Zoé, aunque ella no haya querido mantenerlo ahí, pero se lo dejó el compañero Andrés Manuel para hacer lo que seguimos viendo.

En cuanto a si somos la envidia de Dinamarca y de Reino Unido, ya en serio, no solo es una burla, sino que mueve a indignación en estos tiempos en los que la salud de la gente sigue siendo un tema que no recibe atención prioritaria del gobierno federal.

Para muestra, un par de ejemplos locales: Los hospitales Civil de Ciudad Madero y Regional del ISSSTE en Tampico, que la propia Sheinbaum se comprometió a inaugurar y entregar el 15 de diciembre pasado, sin cumplirlo.

El anuncio lo hizo en junio pasado, durante una visita a la zona sur de Tamaulipas. En ambos casos, las obras están inconclusas, con un marcado retraso y evidentemente, con deficiencias estructurales que han complicado su terminación.

Con eso, es imposible pensar seriamente en ser la envidia de Dinamarca y de Reino Unido o tan solo, de cualquier otro país en donde sí se hagan las cosas con responsabilidad en el tema de la salud, como lo haría un gobierno realmente comprometido con el mejoramiento de este rubro.

ESCOTILLA

Después del lanzamiento del espacio “Diálogos con Américo”, es evidente que hay un fortalecimiento de la relación entre el mandatario y los ciudadanos.

Este esquema se hizo durante la presentación del nuevo Sistema Estatal de Radio y Televisión Tamaulipas, que facilitará la difusión de las acciones y programas que el gobierno estatal realiza en los 43 municipios, para mantener un canal de comunicación bidireccional que le permita seguir tomando decisiones acertadas

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