Por. Max Ávila
La comunicación fue breve pero suficiente para que Mister Trump entendiera que México hace hasta lo imposible para combatir al crimen organizado. Ella, la Señora Presidenta, dijo este lunes en “la mañanera” que el republicano no intervendrá en suelo nacional lo cual es de dudar sabiendo que el sujeto de marras es capaz de cualquier tontería con tal de aterrorizar al mundo-mundial.
El magnate se reserva el derecho de cruzar la frontera sin visa ni el respectivo permiso u pasaporte el cual, llegado el caso, puede utilizar en el sanitario y eso si no lastima el punto donde la espalda pierde su nombre y esconde la expulsión de lo sobrante. En este sentido ni como negar que el operativo está listo, “montao y armao” cual afirmó Pancho Villa la madrugada del 9 de marzo de 1916 cuando al frente de 589 de sus fieles “dorados” incursionó en Columbus Nuevo México. Hazaña única que registra la historia gringa porque hasta ahora ningún otro ejército ha realizado tal atrevimiento y con éxito, además.
Sabréis que mi General más que buscar al traficante de armas Samuel Ravel por una venta fraudulenta, quiso vengarse de los EU y de su Presidente Woodrow Wilson quien abiertamente apoyaba a Venustiano Carranza. Villa recién había perdido la batalla de Agua Prieta gracias al gobierno vecino que proporcionó a Álvaro Obregón poderosos faros, energía incluida y armas y parque por supuesto, con lo que el sonorense rechazó el asalto nocturno logrando importante triunfo. Eran tiempos en que los próceres de la Revolución protagonizaban sangrientos enfrentamientos cuyo final para ellos no pudo ser más trágico dado que, como recordáis, en su mayoría murieron asesinados.
Lo cierto es que Doña Claudia y Trump, hablaron, poquito, pero hablaron, cuando en América Latina la diplomacia sirve pa’ maldita la cosa en el escenario de violencia, autoritarismo y vale-madrista impuesto por el republicano que en desenfrenado y esquizofrénico actuar pone los pelos de punta a una “civilización” cuyo trasero está literalmente colocado en la hoguera de la ambición imperialista.
No creáis amados lectores que el optimismo moreno nos salvará porque la presunta tregua es parte de la estrategia para acrecentar el miedo en un juego que terminará cuando el gato aburrido y burlón aplique el zarpazo certero y definitivo. En nuestra situación pareciera que el supremo gobierno está en disposición de negociar, aunque no en las mejores condiciones debido a la presión que no disminuye, aunque parezca lo contrario. Por ejemplo, ¿usted cree que Trump tiene algún sentimiento humanista hacia el pueblo cubano?. ¡Ni madres!, lo que desea es aniquilar a las generaciones que aún confían en la Revolución que derrocó a Fulgencio Batista y expropió los bienes capitalistas. En primerísimo lugar a la dictadura de Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro. Este último que a sus 94 años todavía manda por aquellos andurriales. El republicano asegura que no impedirá el flujo de petróleo mexicano hacia la isla, “porque no quiere perjudicar el suministro de energía eléctrica”. Ni que le importara tanto al jijo de su mal dormir.
Quedamos en que después del telefonazo Claudia-Donald, quedó establecida una tregua que no lo es tanto si atendemos los informes respecto de que naves extrañas sobrevuelan los escondrijos de algunos de los principales amos de la droga y el crimen. Y no es invento cuando los responsables de las fuerzas armadas mexicas salen a desmentirlo con la resignación de que el destino manifiesto planea aterrizaje sobre suelo azteca “por las buenas o por las malas”, frase de “reciente acuñación” por el invasor de Venezuela y muy probablemente de Colombia, Nicaragua, Groenlandia, Cuba y pue-que también México bajo la modalidad del “llame ahora y pague después”.
Mientras tanto es una desgracia el sufrimiento de los nacionales, (sea usted, el de la voz y el resto del vecindario republicano), ubicados, perseguidos y vigilados hasta cuando vamos al baño por el régimen morenista. Eso del registro de las líneas telefónicas “!de a huevo!”, o el mentado CURP biométrico, huele a dictadura. (Por algo Trump de repente se pone bravo con la 4T).
SUCEDE QUE
No podemos negar que los diálogos de Américo Villarreal Anaya a través de Radio Tamaulipas, significan excelente oportunidad para mantener contacto directo con una población huérfana de canales adecuados para manifestar su inquietud. Se trata de abrir espacios para disminuir la influencia de intereses privados contrarios al bienestar colectivo lo cual es bueno de toda bondad.
Y hasta la próxima.




