Por. José Luis Rodríguez Castro La Razón
CIUDAD MADERO, TAMAULIPAS.- Padres de familia de una escuela primaria manifestaron su inconformidad por la suspensión de clases presenciales y la implementación de educación a distancia, medida que, aseguran, no fue debidamente justificada por las autoridades educativas.
De acuerdo con los tutores, el problema se arrastra desde 2023 y está relacionado con la Asociación de Padres de Familia (APF), cuya cuenta bancaria presuntamente permanece bajo control de una persona, sin que exista rendición de cuentas.
Adriela Maza, madre de familia informó que el director del plantel dijo que la decisión de enviar a los alumnos a clases en línea cuenta con autorización, pero no ha mostrado ningún documento que respalde el visto bueno de la supervisión o del sector educativo.
Indicaron que, además de desconocer el monto de dinero recaudado en al menos dos kermeses escolares, tampoco existe informe sobre el destino de los recursos, lo que ha generado desconfianza entre los padres.
Explicaron que, ante la falta de fondos, los propios tutores han tenido que aportar productos de limpieza para los baños y cubrir gastos de mantenimiento de los aires acondicionados por grupo, aunque la energía eléctrica es cubierta por el gobierno.
Respecto al conflicto que derivó en la suspensión de clases, afirmaron que se trató de un desacuerdo entre adultos, ocurrido fuera del horario y sin que existiera riesgo para los alumnos, por lo que consideran injustificada la cancelación de actividades presenciales.
Los padres también advirtieron que la modalidad a distancia afecta el aprendizaje, especialmente para familias donde ambos padres trabajan o no cuentan con dispositivos electrónicos para que los menores tomen clases en línea.
Finalmente, solicitaron la intervención de autoridades educativas, incluyendo a la jefatura de sector, para que se esclarezca el manejo de la cuenta de la APF y se determine formalmente cuándo se reanudarán las clases presenciales.




