Por. Oscar Figueroa
La Razón
ALTAMIRA, TAMAULIPAS.- Unas 5 mil cabezas de ganado bovino fueron sometidas a inspección sanitaria en Altamira, con el fin de detectar posibles brotes del gusano barrenador.
Estas acciones forman parte de un despliegue de vigilancia que ya abarca casi la totalidad de las comunidades rurales del municipio.
El director de Desarrollo Rural en Altamira, Jesús Rivera Andrade, reportó que los recorridos de supervisión muestran un avance del 98 por ciento en el territorio local.
Precisó que, tras estas jornadas, no existe reporte de nuevos casos positivos ni sospechosos en la zona, solo el de una yegua en el ejido Llano Grande, ubicado en la margen del río Tamesí.
“El caso de la yegua de Altamira está en tratamiento y ya hemos recorrido el 98 por ciento del municipio y no hemos tenido un caso sospechoso”.
La revisión de ejemplares no se limita a los bovinos y caballos; también incluyó a 250 borregos y 80 puercos.
En las zonas habitacionales, los brigadistas inspeccionan a pequeñas especies como perros y gatos para asegurar que el parásito no afecte a las mascotas de las familias ejidales.
Rivera Andrade descartó que exista pánico entre los productores y atribuyó la inquietud actual a la falta de información técnica. Por ello, representantes de los tres niveles de gobierno se reunieron este martes en el Comité Campesino para explicar los protocolos de prevención a los ejidatarios.
Como medida de control, la autoridad recomendó la limpieza profunda de heridas en los animales mediante el uso de agua, jabón y productos cicatrizantes.
Asimismo, el funcionario exhortó a los ganaderos a aplicar ivermectina de forma preventiva para fortalecer la salud del hato frente a esta amenaza.




