CHINA.- En redes sociales se ha viralizado como en las montañas de Lichuan, en la provincia china de Hubei, un hombre identificado como Yang ha vivido durante aproximadamente 50 años en una vivienda construida dentro de una cueva, ubicada a unos 300 metros de una carretera, aunque completamente oculta desde el asfalto.
El acceso al lugar requiere subir una pendiente pronunciada y recorrer un sendero estrecho, lo que dificulta su localización por lo que la existencia de la vivienda se dio a conocer a través de un video publicado por Qingyunji, una creadora de contenido dedicada a documentar la vida en zonas montañosas de China.
En las imágenes se observa que la casa está integrada al acantilado y fue construida con piedra, adobe y madera, sin modificaciones estructurales recientes, utilizando materiales del entorno, lo que ha generado conmoción entre los más curiosos pues hoy en día era algo impensado.
La familia sigue y seguirá viviendo en la cuervo por más años
Según Yang, la cueva proporciona condiciones climáticas estables durante todo el año pues funciona como una barrera natural contra la lluvia y el viento, mantiene el interior cálido en invierno y fresco en verano, y permite el ingreso de luz solar sin que el agua penetre en la vivienda.
Yango afirmó que el lugar no presenta problemas de humedad pues la residencia forma parte de una historia familiar que se remonta a casi un siglo. Cabe destacar que los padres de Yang se establecieron en la cueva hace aproximadamente 100 años y durante décadas fue ocupada por varias generaciones.
Así, tras el fallecimiento de sus padres, sus cinco hermanos se trasladaron a localidades cercanas, mientras que él decidió permanecer en el lugar pues a pesar de su ubicación aislada, la vivienda cuenta con suministro eléctrico gracias a un poste cercano y el agua proviene de filtraciones naturales de la montaña que forman pequeñas pozas dentro de la cueva.

Las cuales abastecen de manera constante a Yang pues para cocinar y calentar agua utiliza una estufa de leña, con madera recolectada en la zona. En el pasado, Yang se dedicó a la crianza de ganado, actividad que abandonó debido a que vive solo lo que complicaba las tareas.
Por lo que actualmente mantiene un huerto donde cultiva plantas medicinales sin el uso de pesticidas, que posteriormente vende en comunidades cercanas como principal fuente de ingresos. Yang también sostiene que su forma de vida no representa un aislamiento forzado, sino una elección personal.

CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




