Por Raúl López García
EXPRESO – LA RAZÓN
TAMAULIPAS, MÉXICO.- La Secretaría de Educación de Tamaulipas confirmó la existencia de cuatro casos de presunto abuso sexual cometidos por docentes de nivel primaria, los cuales se encuentran bajo investigación formal por parte de la Fiscalía Especializada en Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes.
Los hechos se concentran en municipios de la frontera norte del estado: un caso en Nuevo Laredo, dos en Reynosa y uno en Matamoros, informó el secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez García.
Durante una entrevista con medios de comunicación, el funcionario precisó que los expedientes permanecen abiertos y se atienden conforme al Protocolo Nacional de Atención a Casos de Abuso, recientemente homologado con la normativa estatal.
Por la naturaleza de los casos y para proteger los datos personales de las víctimas, la Secretaría de Educación mantiene reserva sobre identidades y detalles específicos. No obstante, confirmó que las investigaciones están en manos de la autoridad ministerial y que en las mesas de seguimiento participan la Secretaría General de Gobierno, el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINA), el área jurídica y la Subsecretaría de Educación Básica.
Valdez García explicó que el protocolo establece la actuación inmediata ante cualquier señalamiento, lo que incluye la notificación a la Fiscalía y la aplicación de medidas preventivas. Sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer sanciones administrativas ni resoluciones judiciales, lo que mantiene en expectativa a padres de familia y comunidades escolares.
Reconoció que los casos fueron detectados recientemente y que forman parte de una problemática que obliga a reforzar la vigilancia institucional.
“Son cuatro los casos que están en investigación en estos momentos”, afirmó, al tiempo que subrayó que corresponde a la Fiscalía determinar las responsabilidades penales.
En cuanto a los mecanismos de prevención, el titular de Educación señaló que los docentes pasan por evaluaciones de conocimiento, pruebas psicométricas y revisiones internas antes de obtener una plaza.
No obstante, admitió que el propio protocolo exige mayor rigor en los filtros, especialmente para quienes tienen contacto directo con menores de edad.
Indicó que la dependencia analiza endurecer los procesos de selección y supervisión, aunque no detalló cambios específicos ni fechas para su implementación.
Frontera, punto de alerta
La concentración de los casos en municipios fronterizos no pasó desapercibida.
Aunque el secretario evitó establecer una relación directa, reconoció que se trata de zonas con alta presión social y educativa, lo que complica la supervisión permanente de los planteles.
Especialistas en derechos de la infancia han advertido que los abusos en el ámbito escolar suelen denunciarse de manera tardía, debido al miedo, la desinformación o la desconfianza institucional, por lo que la cifra oficial podría no reflejar la dimensión real del problema.
Exigencia de prevención y transparencia
Hasta ahora, la Secretaría de Educación no ha anunciado campañas específicas de prevención ni capacitaciones adicionales dirigidas a docentes, madres y padres de familia para la detección oportuna de posibles casos de abuso.
Tampoco se precisó si los señalamientos surgieron de denuncias directas o de reportes internos.
La confirmación de estos cuatro casos vuelve a colocar bajo escrutinio al sistema educativo estatal, mientras la sociedad exige no solo investigaciones a fondo, sino garantías de que las escuelas sean espacios seguros y libres de cualquier forma de violencia contra la infancia en Tamaulipas.




