Por. Tomás Briones
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El exdiputado local y exlíder del Congreso durante el sexenio de Egidio Torre Cantú, Ramiro Ramos Salinas, está decidido a revitalizar al PRI antes de que comience formalmente el proceso electoral de 2027.
Ramiro aspiró en 2016 a ser candidato del PRI al gobierno estatal, junto con Marco Antonio Bernal, Alejandro Etienne Llano y Baltazar Hinojosa Ochoa, el famoso “paquetito”, como lo adjetivó Egidio cuando quiso justificar su falta de apoyo, que finalmente le costó al partido la derrota.
Desde el Congreso, Ramos Salinas coordinó a una bancada de la que varios de sus entonces compañeros transitaron del PRI hacia Morena y que, desde entonces, han ocupado posiciones dentro del actual partido en el poder.
No obstante, el neolaredense es de los pocos que decidieron mantenerse dentro del tricolor, resistiendo la tentación de saltar a Morena para obtener alguna candidatura o cargo público, como sucedió con muchos de sus correligionarios después de que el PAN ganó la gubernatura.
A la distancia, parece que el reto de Ramiro Ramos Salinas es casi imposible de superar, especialmente porque su partido se fue quedando sin estructura territorial, sin liderazgos regionales, sin recursos y hasta sin militantes.
Durante los seis años del gobierno cabecista, el tricolor pasó de ser oposición a aliado, olvidando incluso agravios del pasado en aras de conservar beneficios, espacios de poder e influencia, aunque con el tiempo se evidenció que eso afectó a ambos partidos al final del sexenio.
Hoy, Ramiro ha vuelto a decir que quiere revitalizar al PRI y tener un papel de mayor participación en el proceso electoral que oficialmente comienza en septiembre próximo, rumbo a los comicios en los que se renovarán las 43 presidencias municipales, así como las diputaciones federales y locales en Tamaulipas.
También, claro, tiene la intención de mantener el ritmo para tratar de llegar a la sucesión por la gubernatura tamaulipeca en 2028, confiando en que, a pesar de las adversidades, del descenso brutal en su militancia y de la caída en sus votos, el PRI pueda rescatar algo de lo mucho que llegó a tener.
De entrada, al político de Nuevo Laredo podría interesarle fortalecer su presencia en esa ciudad, donde la última elección por la alcaldía se definió días después de la jornada electoral.
La diferencia —oficialmente— no fue tan grande y se llegó a extremos no vistos en instancias jurídicas para otorgarle el triunfo a la alcaldesa reelecta, Carmen Lilia Canturosas.
Luego de concretar alianzas y de confirmar que tiene estructura y respaldos en su ciudad de residencia, Ramiro Ramos deberá recorrer el estado para reactivar a los liderazgos que todavía permanecen en el PRI, buscar apoyos en la sociedad civil y, entonces, evaluar las posibilidades —propias y del partido— para determinar si es competitivo en 2027 y 2028.
No es fácil, porque la desbandada comenzó en 2016, apenas el PRI perdió la gubernatura, y se profundizó cuando muchos —y muchas, para estar a tono con la narrativa políticamente correcta— se pasaron sin rubor del tricolor a Morena, logrando candidaturas, posiciones políticas y cargos públicos.
Por ahora, su intención debe verse con reconocimiento, por el valor que implica decidir entrarle al trabajo de revivir a un partido que agoniza, que está casi en el abandono total.
Y eso no es cualquier cosa, sobre todo cuando sus dirigentes de los últimos diez años se han preocupado únicamente por quedarse con diputaciones plurinominales para mantenerse vigentes dentro de los beneficios del erario y, por supuesto, justificarlo. Pero por convicción partidista, nada.
SHEINBAUM VISITARÁ LA CAPITAL EL FIN DE SEMANA
La presidenta Claudia Sheinbaum estará nuevamente en Tamaulipas, pero ahora en Ciudad Victoria, donde —de acuerdo con lo anunciado por el gobernador Américo Villarreal Anaya— supervisará los avances de diversos proyectos de infraestructura carretera y urbana, así como en salud, educación y desarrollo económico.
Sheinbaum visitará el estado como parte de una gira que incluirá Puebla y Veracruz, según lo adelantó ella misma en su conferencia matutina a inicios de esta semana.
La presidenta ya había estado el año pasado en Tamaulipas, visitando Tampico y Ciudad Madero, cuando se comprometió a inaugurar dos hospitales: uno del sistema IMSS-Bienestar y otro del ISSSTE. Ambos sanatorios siguen inconclusos y no hay fecha para su entrega.
Con su asistencia a la capital del estado el próximo fin de semana, se espera que haya señales claras sobre cuándo se terminarán de equipar esos hospitales, con el fin de mejorar la atención médica de decenas de miles de derechohabientes y de la población abierta.
ESCOTILLA
Sí, falta mucho tiempo, pero en algunos grupos de morenistas de Tampico ya dan como un hecho que el regidor y exdirector del Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE), Vladimir Castellanos, buscará ser candidato de Morena a una diputación local.
Al edil se le reconoce cierta ascendencia entre un amplio sector de morenistas porteños, aunque eso no es garantía de nada.
Por cierto, Castellanos es integrante de la Comisión de Educación en el Cabildo, desde donde pudo haber impulsado mayor trabajo de consenso y negociación con maestros y padres de familia de la escuela preparatoria Francisco Medina Cedillo, antes de que estallara el conflicto.




