Por Raúl López García
Expreso-La Razón
Victoria se consolidó en 2025 como el principal foco de inconformidades médicas en Tamaulipas al superar por mucho municipios con mayor concentración de población, hospitales e incluso la zonas conurbadas.
De un total de 296 atenciones registradas en todo el estado, 110 correspondieron a la capital, lo que representa casi el 37 por ciento del total estatal, de acuerdo con datos oficiales de la Comisión de Conciliación y Arbitraje Médico de Tamaulipas.
La cifra coloca a Victoria por encima del resto de los municipios. En segundo lugar, se ubicó la zona conurbada del sur del estado —Tampico, Ciudad Madero y Altamira—, seguida por Reynosa, mientras que el resto de los casos se distribuyó de forma dispersa en otros municipios. Ninguna otra región alcanzó un volumen cercano al registrado en la capital.
Desde el enfoque de la salud pública, este comportamiento no es fortuito. Ciudad Victoria concentra hospitales de referencia estatal, clínicas de especialidad, consultorios privados y oficinas administrativas del sector salud, lo que la convierte en un punto receptor de pacientes de distintas regiones, incrementando la demanda y la probabilidad de conflictos médico-paciente.
El Dr. Tofic Martín Salum Fares, Comisionado Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico de Tamaulipas, confirmó que la Comisión atiende casos de todo el estado, pero reconoció la concentración en la capital.
“Vemos todo el estado, pero Ciudad Victoria concentra el mayor número de atenciones; después sigue la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira, y posteriormente Reynosa”, señaló.
Durante 2025, la Comisión documentó 296 atenciones, clasificadas de la siguiente manera: 183 asesorías especializadas, 74 orientaciones, 26 gestiones inmediatas y 13 quejas formales. El desglose evidencia que más del 95 por ciento de los casos no derivaron en denuncias, sino en procesos de orientación y mediación.
En términos sanitarios, este dato revela que el principal problema no es la negligencia médica grave, sino la oportunidad y calidad de la atención, particularmente en consultas de especialidad. Uno de los detonantes más frecuentes fue la asignación de citas con tiempos de espera de hasta tres meses, situación que genera incertidumbre y molestia entre los pacientes.
Ante estos escenarios, la Comisión intervino mediante gestiones inmediatas para acelerar la atención cuando el caso lo ameritó, aun sin tratarse de urgencias médicas.
“No son casos de gravedad, pero sí requieren atención inmediata. En ese momento hablamos con el directivo del hospital para buscar que se atienda más rápido al paciente”, explicó el Dr. Salum Fares.
Otro foco relevante de inconformidades se presentó en el sector privado, particularmente en clínicas dentales. La Comisión identificó que muchas de las quejas se originaron en tratamientos con resultados insatisfactorios, falta de continuidad médica y alta rotación de profesionales en un mismo establecimiento.
De acuerdo con el comisionado, las inconformidades más recurrentes en este sector se relacionan con la percepción del paciente de que el procedimiento realizado no cumplió con lo prometido o no resolvió el problema de salud.
“La principal queja es que la atención no fue la adecuada y que el paciente no quedó conforme con el resultado del tratamiento”, detalló.
En Ciudad Victoria, las atenciones incluyeron casos de hospitales públicos, instituciones de seguridad social como el IMSS y clínicas privadas, lo que confirma que la problemática es transversal y no exclusiva de un solo sistema de salud.
La Comisión aclaró que no tiene facultades para sancionar médicos o retirar licencias, sino que su función es conciliar. La mayoría de los casos se resolvieron mediante acuerdos entre las partes, reembolsos parciales, correcciones médicas o incluso capacitaciones institucionales, evitando procesos legales prolongados.
“Nosotros no sancionamos; buscamos conciliar entre el médico y el paciente para llegar a una solución”, subrayó el comisionado estatal.
El panorama coloca a Ciudad Victoria como un termómetro del sistema de salud en Tamaulipas. La concentración de inconformidades no solo refleja el tamaño o la ubicación de la capital, sino una presión real sobre los servicios médicos, marcada por saturación, escasez de especialistas y una creciente exigencia de atención oportuna por parte de los pacientes.




