Por. Cynthia Gallardo
La Razón
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Entre gritos de “Presidenta, en el kínder Tamaholipa aquí enfrente no tenemos servicio”, madres de familia y personal del jardín de niños Tamaholipa solicitaron la intervención de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, ante la falta de energía eléctrica que afecta al plantel desde mayo del año pasado.
Mediante la entrega del oficio 03/25-26, la encargada del plantel desde hace 10 años, Diana Teresa Alatorre Ortega, expuso que el problema impacta directamente a 22 alumnos, quienes toman clases sin condiciones adecuadas en un inmueble ubicado frente al nuevo Hospital General del ISSSTE, sobre la avenida Manrique Torres Miranda #538, en la colonia Colinas de San Gerardo.
El jardín de niños se encuentra en un predio municipal otorgado en comodato, y fue a partir de un trámite administrativo cuando se suspendió el suministro eléctrico.

“Desde el 29 de mayo de 2025, el Ayuntamiento de Tampico, por cuestión administrativa, dio de baja el servicio de luz y desde entonces hemos estado haciendo las gestiones que nos corresponden”
Alatorre Ortega dijo que, si bien el servicio eléctrico corresponde al estado, la baja realizada por el municipio complicó el proceso de restablecimiento.
“Si el municipio no lo hubiera dado de baja, el trámite habría sido mucho más sencillo y no estaríamos batallando”
Indicó que el Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) de Tampico brindó apoyo temporal, además de que se gestionaron más de 20 mil pesos ante la Secretaría de Educación de Tamaulipas para un dictamen de verificación requerido para avanzar en la reinstalación del servicio.
Sin embargo, el problema persiste debido a ajustes técnicos y costos elevados.
“Nos dicen que cambiarán el transformador, pero quieren mover la acometida hacia el frente. Ya hemos cotizado y es muy difícil cubrir tantos gastos para una escuela pequeña”
Para enfrentar la falta de energía eléctrica al plantel se le prestó un transformador de gasolina cuyo consumo representa un gasto de hasta 400 pesos semanales carga que recae en la comunidad escolar.
Ante la situación, las clases se han ajustado y comienzan más temprano, con el fin de evitar que las niñas y niños se vean afectados por las altas temperaturas una solución temporal que no resuelve el problema de fondo.
La comunidad escolar confía en que tras la exposición directa del caso la intervención federal permita destrabar un conflicto administrativo que mantiene a un jardín de niños sin luz desde hace más de medio año.





