25 enero, 2026

25 enero, 2026

De vuelta al peligro

La decisión de cobrar peaje en carreteras que antes eran libres, inevitablemente traerá consigo que el riesgo de accidentes aumente

POR JORGE ZAMORA
EXPRESO – LA RAZÓN
 
CIUDAD VICTORIA, TAM.- El autobús encendió con su característico rugido avisando a los pasajeros que era momento de abordar.
La fila de personas, boleto en mano, se formó en medio del gentío: vendedores de botanas y lonches, choferes, afanadores y hasta perros sin dueño, se arremolinaban en la falsamente conocida como ‘Central Camionera’ de Ciudad Mante, que en realidad solo era la terminal de autobuses foráneos de la línea de autotransportes del mismo nombre.
Eran los primeros años de la década de los ochenta.

Los enormes camiones Dina dominaban las carreteras del país, que como bólidos planeados y llamativos colores institucionales recorrían el laberinto de asfalto nacional.
En esa ocasión el Caminante, siendo aun un niño, acompañaba a su padre a la capital del estado, la imponente y vibrante Ciudad Victoria.

Casi adherido al cristal de la ventanilla, el futuro reportero disfrutaba del viajecito admirando los bellísimos paisajes que ofrece este hermoso estado, cuando las balatas del camión rechinaron con su característico olor: en una de las curvas de la peligrosísima ‘cuesta de llera’ se encontraba una vagoneta Rambler con el frente destrozado y una huella de frenado que conducía al precipicio, donde minutos después, se confirmó que un coche Volkswagen de los entonces conocidos como ‘vochitos’ o ‘pulguitas’ había caído al barranco.

Las filas de autos en ambos sentidos de la carretera no tardaron en crecer.
Mas de dos horas tuvieron que pasar para que la circulación fuera establecida. Lamentablemente dos personas, hombre y mujer, fallecieron en ese trágico percance, dejando en la orfandad a sus dos menores hijos que sobrevivieron al accidente. La familia viajaba procedente del puerto de Tampico hacia la capital del estado.

Fue la primera vez que al Caminante le tocó atestiguar un hecho como este. Desde aquellos años, la mala fama de ‘la cuesta de Llera’ era muy conocida en gran parte de la zona cañera y el sur del estado. Afortunadamente con el paso de los años se construyó la llamada ‘vía corta González – Victoria’ que vino a agilizar el trayecto desde el sur a la capital cueruda y (aunque es una ruta altamente peligrosa) desfogó el tráfico a la temida ‘carretera de las curvas’ Mante – Victoria.

Algo parecido sucedió hace seis sexenios, cuando fue creada la ‘Rumbo Nuevo’ que vendría a reemplazar la ‘vieja carretera a Tula’ que, con sus interminables curvas y pronunciada pendiente, se convirtió en el último paseo de cientos de personas.
Así fue como, un aire de modernidad y conectividad carretera llegó a Tamaulipas, que, aunque se siguió reforzando con algunos otros tramos aquí y allá, los accidentes nunca dejaron de ocurrir.

Sin embargo, seria en este 2025 cuando una noticia sorprendió a propios y extraños: tanto la carretera Rumbo Nuevo, como la vía a Zaragoza pasarían a ser carreteras de peaje, es decir, de paga, así, sin mas justificación ni fundamento, a las autoridades se les ocurrió de pronto que ahora tendremos que pagar por lo que antes era gratis. Y lo mas irónico del caso es que este tramo no cuenta con la infraestructura de una verdadera autopista de peaje: ni suficiente señalización, ni rampas de emergencia, ni vigilancia, ni auxilio como muchas otras del resto del país.

– Imagínese joven – cuenta don Felipe al Caminante – nosotros venimos casi cada tercer día de Jaumave y mi hermano desde Palmillas a vender nuestros productos y ahora pues tendremos que desembolsar más dinero para poder trabajar.
– ¿Y luego? ¿qué va a hacer ahora don Pipe? – preguntó el vago reportero al viejón.
– Pues me tendré que ir por la carretera vieja, porque si no, no nos van a salir las cuentas, yo no sé qué pinche odio le tiene el gobierno a la gente que trabaja, nos quieren hincar el diente cada vez más y más.

– Oiga don, pero esa carretera esta muy peligrosa, y pues su troquita ya está muy viejita, ¿si aguantará?
– Uy joven, esta dodgecita nunca me ha dejado tirado, nomás que si le vamos a tener que dar un cariñito pa’ que siga así.
Así como don Felipe, muchas personas que continuamente usan esta carretera que literalmente conecta a la capital tamaulipeca con el área maaas pobre del estado, están inconformes por la imposición de cobro que les han ‘jincado’, y que, para evadir el cobro, están dispuestos a jugarse la vida.

¿Qué se puede esperar de esta situación? no se necesita ser adivino: los accidentes aumentarán y con ello la muy probable pérdida de vidas humanas. Dios nos agarre confesados. Demasiada pata de perro por esta semana.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Facebook
Twitter
WhatsApp

DESTACADAS